Dando una respuesta amplia al supuesto hackeo ruso durante la campaña electoral, el presidente Barack Obama sancionó al gobierno, en particular a los funcionarios que se desempeñan en labores de inteligencia de información; expulsó a 35 funcionarios y cerró dos instalaciones de propiedad rusa en Estados Unidos.

Es la medida más enérgica que el gobierno de Obama ha tomado hasta ahora para tomar represalias por un ciberataque.

Todos los estadounidenses debemos de estar alarmados por las acciones de Rusia , dijo Obama en un comunicado divulgado desde Hawai, lugar en el que se encuentra vacacionando. Esas acciones tienen consecuencias .

Con el fin de exponer la intromisión rusa, Estados Unidos también difundió un reporte detallado sobre la infraestructura de Rusia para ciberataques que dijo ayudará a los especialistas a prevenir nuevos hackeos.

Las autoridades estadounidenses creen que una agencia de espionaje militar en Rusia hackeó sistemas del Comité Nacional Demócrata y robó los correos electrónicos que más tarde fueron liberados por WikiLeaks.

Dmitri Peskov, vocero del presidente ruso Vladimir Putin, dijo que las nuevas sanciones son muestra de la política exterior impredecible y (...) agresiva , y que están diseñadas para socavar al presidente electo Donald Trump.

Obama ordenó sanciones contra dos servicios de espionaje rusos, el GRU y el FSB, además de compañías que Estados Unidos afirma que apoyaron al GRU. La firma de ciberseguridad contratada por el Comité Nacional Demócrata para investigar el robo de sus mensajes electrónicos determinó este año que el hackeo provino del grupo Fancy Bear, que se cree está afiliado al GRU, la agencia rusa de inteligencia militar.

El presidente también sancionó al teniente general Korobov, jefe del GRU, y a tres de sus subalternos. Otros rusos sancionados son Alexei Belan y Yevgeny Bogachev, que el FBI busca desde hace años por crímenes cibernéticos.

Obama dijo que el hackeo sólo pudo haber sido dirigido por los niveles más altos del gobierno ruso , argumento que el gobierno estadounidense ha usado para insinuar que Putin estuvo personalmente involucrado.

La Casa Blanca anunció al mismo tiempo que estaba echando a los funcionarios rusos y cerrando instalaciones en respuesta a otro problemático comportamiento: acoso de diplomáticos estadounidenses por parte de policías y personal de Rusia.

La persecución se manifiesta en las revisiones arbitrarias de la policía, asalto físico y la emisión en la televisión del Estado de detalles personales sobre nuestro personal que los ponen en riesgo , según un comunicado de la vocera del Departamento de Estado, Mark Toner C.

El Departamento de Estado manifestó que a los funcionarios se les declaró persona non grata y que se les dio 72 horas para irse del país.