El presidente estadounidense, Barack Obama, enviará una propuesta al Congreso que hará más rápido y sencillo reducir los "despilfarros" en las leyes de gasto del Congreso, dijo un funcionario de gobierno.

El "Acta de Reducción de Gastos Innecesarios del 2010" permitirá al presidente presentar al Congreso un paquete de recortes o "rescisiones" después de que los parlamentarios aprueben una de las leyes de gasto o de asignaciones anuales que financian los programas federales cada año.

Según los términos de la propuesta, el Congreso deberá seguir las sugerencias de recortes de gastos del presidente y darles su aprobación o rechazo en un período específico de tiempo.

Esto aceleraría el proceso empleado por los presidentes para reducir las provisiones especiales, comúnmente denominadas "asignaciones", que los legisladores agregan a los proyectos de gasto, haciéndolos más costosos.

El funcionario de gobierno, que pidió no ser identificado, dijo que las propuestas de Obama no eran un intento de dar al presidente un derecho a veto de partidas individuales, algo que la Corte Suprema ha rechazado en el pasado.

"El veto a partidas individuales permitía al presidente usar este poder para eliminar provisiones determinadas de la ley y promulgar el resto de esta", dijo el funcionario.

"Nuestra propuesta es fundamentalmente diferente, ya que no amplía el poder de veto en ninguna forma", agregó.

El funcionario señaló que esta propuesta podría eliminar de manera efectiva los programas inútiles o con doble asignación en el presupuesto.

Al hace esto, la propuesta de Obama cambiaría de manera esencial las normas actuales del Congreso para ajustar la manera en que los parlamentarios toman en consideración las solicitudes de eliminar partidas de las leyes de gasto.

"Proponemos simplemente cambiar los procedimientos internos bajo los cuales el Congreso considera ciertas solicitudes de recisión. Estas rescisiones sólo sucederán si, como con cualquier otra ley, son aprobadas por el Congreso y promulgadas por el presidente", dijo el funcionario.

La Cámara de Representantes y el Senado deben aprobar la propuesta de Obama para que se convierta en ley.

RDS