Washington. - El presidente estadounidense, Barack Obama, presionó a los líderes del Congreso para que aprueben medidas de energía, de empleos y una reforma financiera, aun cuando lidian con el devastador derrame de petróleo de la empresa BP en el Golfo de México.

" Al mismo tiempo que lidiamos con esa crisis, aún tenemos una economía que se recupera, pero hay mucha gente allá afuera que aún está desempleada", dijo Obama a la prensa tras reunirse con los líderes republicanos y demócratas.

Dijo que quería que el Congreso aprobara durante el período actual las medidas para impulsar a la economía y generar empleos, ayudar a las pequeñas empresas y su proyecto de reforma a la regulación financiera.

"Creo que los mercados financieros merecen certidumbre, pero más importante para mí es que los consumidores y el pueblo estadounidense merecen saber que hay un marco regulador vigente", dijo Obama.

Obama se reunió con Nancy Pelosi, la presidente de la Cámara de Representantes; con el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid; con el líder republicano John Boehner, el líder de los republicanos del Senado Mitch McConnell y con Steny Hoyer, el segundo demócrata de mayor jerarquía en la Cámara de Representantes.

Crisis en el Golfo

Obama dijo que había discutido con los líderes republicanos y demócratas la crisis del Golfo de México, y que todos habían estado de acuerdo en la importancia de considerar cómo actualizar la legislación estadounidense para asegurar que las víctimas del derrame estén protegidas.

La legislación de contaminación en Estados Unidos fue escrita antes de que la industria desarrollara la exploración en el fondo submarino y debe ser actualizada para asegurar que la gente del Golfo de México "sea resarcida", dijo.

Obama aseguró que los líderes también habían hablado sobre cómo lidiar con la deuda y los déficits, y el control de gasto.

También presionó por la aprobación de una ley para luchar contra el cambio climático y aumentar la producción de combustibles renovables.

"Aunque obviamente nuestra tarea inmediata es lidiar con una crisis que está afectando a millones de personas en el Golfo de México, no podemos sacar nuestros ojos de la importancia de tener una política de energía que cumpla con las necesidades de la próxima generación y asegure que Estados Unidos es el líder cuando hablamos de política de energía", dijo Obama.

Regulación financiera

Los bancos estuvieron el jueves bajo intensa presión política después de que un panel del Congreso estadounidense que negocia la reforma final para Wall Street celebró su primer encuentro.

Una comisión conjunta del Congreso comenzó sus discusiones de acuerdo a lo previsto, para fusionar los proyectos de regulación financiera de cada cámara en una sola ley que se convertirá en la mayor reestructuración de las reglas financieras desde los años 1930.

Con los legisladores sentados uno frente al otro en medio de un cuadrilátero de mesas repletas de documentos legislativos, el presidente de la comisión Barney Frank, un demócrata, prometió "un proceso muy abierto".

Cambios de último minuto en la legislación base ante la comisión se incluyeron en las secciones de hipotecas, consultas entre reguladores estadounidenses y extranjeros y un puñado de otras adiciones, según un sumario de documentos obtenido por Reuters.

Ninguno de los cambios alteraron las cláusulas principales del proyecto, algunas de las cuales amenazan las ganancias de los bancos, mientras que otras podrían obligar a cambios estructurales en bancos que operan para sus propios libros y dominan los mercados de derivados financieros extra bursátiles.

Los legisladores de la comisión deben evaluar las demandas para darle un nuevo rostro a la industria contra la necesidad de ganar el apoyo de algunos republicanos para la ley final, un acto de equilibrio que analistas dicen apunta a un resultado más centrista de lo que sugiere el malestar público por algunas prácticas de la industria bancaria.

Un ejército de cabilderos de la industria presionaba para suavizar el impacto de las propuestas reformas, incluyendo una que limitará las lucrativas comisiones que se cobran para transacciones de tarjetas de débito.

El Gobierno del presidente Obama presiona por reformas más duras, las cuales espera que sirvan de ejemplo a otras naciones.

Obama, y líderes demócratas y republicanos del Congreso discutieron la aprobación del proyecto de regulación financiera para que el mandatario pueda firmarlo y convertirlo en ley el feriado del 4 de julio, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.