El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, buscó ayer restaurar la confianza del público y la confianza en su Presidencia después de un año desalentador, comprometiéndose a utilizar su autoridad en la Casa Blanca con fuerza renovada con el fin de lograr avances en una agenda que en gran medida el Congreso no apoyó.

En su quinto Discurso del Estado de la Unión en horario estelar, Obama desafió a los legisladores para que trabajen junto a él para lograr avances en iniciativas a gran escala, para reformar las leyes migratorias y proporcionar más beneficios a los trabajadores estadounidenses, incluido un mayor salario mínimo y la ampliación a largo plazo del seguro de desempleo.

También esbozó más de una docena de formas en las que tiene previsto utilizar los poderes ejecutivos para tratar de impulsar la economía, un argumento que da cuenta de que el Presidente reconoce que se está quedando sin tiempo para lograr sus metas de frente a una oposición republicana que cada vez se vuelve más dura.

En el transcurso de su discurso, el cual duró poco más de una hora en el pleno de la Cámara de Representantes, Obama tocó temas tan diversos como la igualdad salarial para las mujeres, la violencia armada y el programa nuclear de Irán. Enumeró los logros de los cinco años de su mandato: un mejorado mercado de vivienda, menor desempleo, mayores ingresos por manufactura y menores déficit anuales.

Asimismo expuso que el Congreso, y más ampliamente la política de Washington, se habían convertido en un obstáculo para el progreso.

Cuando las pugnas dentro de Washington nos impiden llevar a cabo incluso las funciones más básicas de nuestra democracia cuando nuestras diferencias cierran el gobierno o amenazan la fe y el crédito de Estados Unidos , entonces no estamos haciendo nada por el pueblo estadounidense , indicó Obama.

Pero en su discurso, Obama enfrentó la difícil tarea de convencer a una nación, cada vez menos confiada en su liderazgo, que todavía es capaz de romper a través de la paralización partidista para lograr una mejora significativa en las vidas de las personas. Por primera vez en la víspera de un discurso del estado de la Unión, más estadounidenses calificaron su actuación negativa que positiva, con 50% de desaprobación.

Para ello, Obama anunció una lista de acciones ejecutivas que va a seguir en los próximos meses, dirigidas a frenar la brecha de ingresos cada vez mayor entre las familias estadounidenses, una acción que la Casa Blanca ha llamado una de las prioridades para el 2015.

Obama dedicó una sola línea al tema de la vigilancia. Repitió el mensaje de su discurso de 17 de enero en el que prometía una reforma. No es sorpresa que no abundara al respecto.