Naciones Unidas.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, urgió hoy al régimen sirio a poner fin de inmediato a los bombardeos y denunció que hay indicios de que las tropas cometen crímenes contra la humanidad.

Una vez más, insto a la comunidad internacional a que hable con una única voz: detengan la violencia. Detengan el derramamiento de sangre. Mientras más largos son los debates, más personas morirán", dijo Ban desde Viena, según el centro de información de las Naciones Unidas.

Llamó una vez más al régimen del presidente Bashar al-Assad a respetar el derecho internacional humanitario y poner fin de inmediato a los bombardeos y el uso de la fuerza contra la población civil.

Destacó que ahora lo más importante es que el régimen sirio deje de matar a su propio pueblo, aunque la violencia debe ser interrumpida por todas las partes: las tropas gubernamentales y las fuerzas de la oposición.

Cada día aumenta la cifra de muertos. Vemos bombardeos indiscriminados contra barrios, la utilización de hospitales como centros de tortura, homicidios. Niños de tan sólo 10 años encarcelados y maltratados. Vemos crímenes contra la humanidad', indicó.

Agregó que la falta de un acuerdo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no brinda al gobierno sirio licencia para mantener el asalto contra su propio pueblo.

"Cuanto más prolonguemos el debate, más muertos habrá", advirtió Ban, quien denunció que miles de personas han muerto, unas 25,000 han huido del país y más de 70,000 han sido desplazadas dentro de Siria a causa de la represión, cifras que, sostuvo, "aumentan cada día".

Asimismo, el secretario general de la ONU felicitó los continuos esfuerzos de la Liga Arabe para detener la violencia y buscar una solución pacífica que responda a las aspiraciones democráticas y legítimas del pueblo sirio.

Ban hizo el llamado a Siria horas antes de que la Asamblea General de las NNaciones Unidas vote una resolución que condena la represión ejercida por el régimen sirio, la cual ha dejado entre 5,400 y 7,200 muertos en 11 meses, según distintas organizaciones.

El secretario general de la ONU llegó a Viena para inaugurar una conferencia internacional sobre la lucha contra el tráfico de drogas en Afganistán.

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