El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó el sábado para extender una misión de 300 observadores militares y un número indeterminado de especialistas civiles para supervisar el frágil cese al fuego entre el gobierno sirio y las Fuerzas Armadas de oposición.

La nueva misión de supervisión se impone como una medida para reforzar al pequeño equipo de avanzada que comenzó a comprobar el cese al fuego esta semana con la visita a algunas ciudades sirias, incluida Homs, escenario de varios ataques.

El acuerdo marca una demostración pública de unidad entre los poderes de las Naciones Unidas en apoyo al plan del enviado de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, para poner fin a 13 meses de una revuelta que ha devenido en miles de muertes.

Después de la votación, la embajadora de EU en la ONU, Susan Rice, indicó que aunque la administración Obama apoya dicho movimiento, no debe haber ninguna ilusión de que una pequeña misión de observadores de la ONU sea capaz de detener la represión de Siria y que Estados Unidos está dispuesto retirar su apoyo a ésta si después de 90 días Siria no cumple con el plan de paz de Annan.

Somos sobrios con respecto a los riesgos, sobre todo, dado el largo historial que tiene el régimen de Assad de incumplir con sus promesas, de engaño y de desprecio a los estándares humanos más básicos. Que no haya duda de que nosotros, nuestros aliados, y otros en este cuerpo se preparan y planean las acciones que serán necesarias si el régimen de Assad persiste en masacrar al pueblo sirio , expuso.

El embajador de Siria ante la ONU, Bashar al-Jaafari, afirmó que Estados Unidos y sus aliados europeos y árabes trataban de sabotear el proceso de paz respaldado por la ONU y que sus expresiones públicas de duda acerca de las perspectivas de éxito de la misión y el plan de paz animaban a la oposición armada siria a seguir luchando.