San Salvador. El anuncio del gobierno mexicano sobre el plan Sembrado Vida, cuyo objetivo es otorgar 100 millones de dólares entre Guatemala, El Salvador y Honduras, fue cuestionado por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), que se conforma de alrededor de 280 movimientos sociales, ONG y activistas de 75 países, debido a que “este plan sea una medida más para disuadir a las personas de buscar protección”, en abierta contradicción con los estándares internacionales de derechos humanos.

En su etapa inicial, el programa, que hace 30 recomendaciones que buscan mejorar la calidad de vida de la región, contempla la plantación de más de 200,000 hectáreas en el sur de México bajo el lema Sembrando Vida, si bien no se especificó de qué cultivos se trata.

De acuerdo con el Cejil, “el plan Sembrando Vida parece superficial y no atiende a muchas de las razones estructurales de la movilidad”.

Algo distinto opinó el presiente salvadoreño, Nayib Bukele, quien viajó a México el pasado jueves para participar en el lanzamiento del programa. Bukele destacó por su lado que este programa, además de que se traducirá en la generación de miles de empleos locales, será un “detonante económico” para la región.

Al Cejil le “preocupa que este plan se torne una medida más para disuadir a las personas de buscar protección, como ha sido la movilización de la Guardia Nacional a la frontera sur de México” debido a que “pone en riesgo los derechos humanos de las personas migrantes, socava su derecho a salir de su país, limita su posibilidad de solicitar asilo y pone en peligro su integridad y su vida”.

El gobierno del presidente López Obrador asegura que 19 países estarán acompañando el programa de desarrollo centroamericano; sin embargo, al día de hoy no se ha anunciado si todos los países van a aportar dinero.

Cubanos, a México

Estados Unidos está más que duplicando la cantidad de solicitantes de asilo que regresa a México y agregando grupos como los cubanos, profundizando una política para hacer que los migrantes esperen el avance de sus casos al sur de la frontera, dijeron funcionarios de ambos países.

La política, conocida como Protocolos de Protección al Migrante (MPP), se está aplicando a todos los solicitantes de asilo de habla hispana, excepto mexicanos, en tres cruces fronterizos entre México y Estados Unidos, dijo un funcionario estadounidense familiarizado con el programa, quien pidió no ser identificado.

El gobierno del presidente Donald Trump planea expandir el programa en la frontera para que sea un elemento disuasorio para los solicitantes de asilo, tras un aumento de las familias de migrantes que llegan desde América Central.

Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos comentó que el gobierno estudia crear tribunales de inmigración temporales en la frontera para procesar las repatriaciones a través del MPP.