La Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) informó este jueves que llegó a un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos mediante el cual muchas familias migrantes separadas tras cruzar la frontera de manera indocumentada podrían solicitar asilo.

“El desafío legal sigue en curso, pero el acuerdo, si es aprobado por la Corte, puede permitir que muchas familias separadas soliciten asilo”, precisó la ACLU en un comunicado este jueves.

El convenio establece un plan para atender las solicitudes de asilo de los padres y niños migrantes que están físicamente presentes en Estados Unidos.

Sin embargo, el pacto no permitiría que los padres que ya han sido deportados sin sus hijos regresen a Estados Unidos, excepto en casos "raros e inusuales".

El acuerdo establece a detalle cómo pueden proceder los reclamos de asilo, tanto para las familias que fueron separadas, y luego reunificadas en Estados Unidos, como para los niños cuyos padres fueron deportados.

En algunas situaciones, los padres cuyas solicitudes de asilo fueron rechazadas en la etapa más temprana, conocida como la entrevista de temor creíble, tendrán la oportunidad de presentar nueva información.

"Este acuerdo les daría a muchas familias una segunda oportunidad de buscar asilo y deja abierta la posibilidad de que algunos padres deportados regresen a Estados Unidos”, dijo en el comunicado el subdirector del Proyecto de Derechos de Inmigrantes de ACLU, Lee Gelernt.

“La administración del (presidente estadunidense Donald)  Trump nunca podrá borrar el daño total de su política de separación familiar, pero este acuerdo es un paso importante hacia la restauración y protección de los derechos de asilo de los niños afectados y los padres en el futuro", señaló Gelernt.

Entre abril y junio de este año, la administración del presidente Trump separó a más de dos mil 500 niños de sus padres, luego de ser detenidos tras cruzar juntos la frontera de manera ilegal.

La política de separación de familias migrantes fue suspendida en junio pasado ante una fuerte ola de indignación y criticas a la administración Trump.

Desde entonces, siguiendo órdenes de un juez federal, el gobierno ha reunido a casi dos mil niños migrantes con sus padres.

Sin embargo, hasta la semana pasada, más de 400 niños permanecían bajo custodia del gobierno federal en albergues distribuidos a lo largo y ancho del país, en la mayoría de los casos porque sus padres ya han sido deportados a Centroamérica.

El acuerdo aún requiere la aprobación del juez federal Dana Sabraw, quien está supervisando la demanda de reunificación familiar de la ACLU.