Bangkok.- Tropas tailandesas dispararon municiones al aire y lanzaron balas de goma el miércoles en un caótico enfrentamiento con manifestantes anti Gobierno en una autopista en los suburbios de Bangkok, que dejó al menos a 16 personas heridas y posiblemente causó la muerte de un soldado.

Los soldados y la policía anti disturbios intentaron frenar a una caravana de hasta unos 2,000 opositores "camisas rojas", los cuales iban en camionetas y motocicletas desafiando el estado de excepción.

Cerca de 100 opositores iban por delante de la caravana principal y cargaron contra soldados y policías, quienes usaron mazos y cascos para hacerles retroceder. Algunos manifestantes respondieron lanzando piedras y disparando proyectiles metálicos con hondas, dijeron testigos.

Tres rondas de enfrentamientos solo se detuvieron con la llegada de una potente tormenta tropical a la zona, atestada de tráfico, a unos 40 kilómetros del centro de Bangkok, en la carretera Vipawadee-Rangsit.

Un fotógrafo de Reuters dijo que un soldado resultó herido en la cabeza y que se temía que hubiera muerto.

El fotógrafo, quien presenció el tiroteo, dijo que el soldado y al menos otras cinco personas se dirigían en motos hacia un cordón policial y de tropas escudadas cuando comenzó la balacera. No quedó claro de forma inmediata quién le disparó.

Crisis política

El estatal Centro Médico Erawan dijo que al menos 18 personas resultaron heridas, pero no entregó mayores detalles. Además precisó que por el momento no podía confirmar que el soldado hubiese muerto.

Algunos vehículos de la caravana principal habían dejado el lugar, pero varios manifestantes aún permanecían en el área y las tropas continuaban concentradas junto a la autopista.

El portavoz de Gobierno Panitan Wattayagorn dijo a Reuters que las fuerzas de seguridad aún estaban intentando retomar el control de la autopista "para regresárselo al público".

Los manifestantes, tocando bocinas y cantando, comenzaron el día con buen ánimo dirigiéndose a un mercado ubicado a 50 kilómetros de distancia y dejando a miles en su fortificada base en el centro de Bangkok, que han ocupado desde el 3 de abril.

Pero el último incidente en la prolongada crisis política de Tailandia, tras los últimos ataques con granadas del jueves y un enfrentamiento del 10 de abril que causó la muerte de un total de 26 personas y dejó a 900 heridas, ha aumentado los temores por un aumento de la violencia.

Los analistas dicen que la parálisis y el posible deterioro de la ley y el orden podría seguir durante semanas, dañando la economía y el turismo, especialmente en la capital.