Bangkok.- Dos policías murieron y 13 personas resultaron heridas en Tailandia tras ataques con armas y granadas, amenazando los esfuerzos por forjar un acuerdo para terminar con casi dos meses de protestas contra el Gobierno que han minado la economía del país.

El primer ministro Abhisit Vejjajiva impulsó un plan para terminar con las protestas que afectaron a Bangkok y atemorizaron a los turistas, pero éste sigue en el limbo puesto que los diálogos se empantanaron en detalles, incluyendo una propuesta de elecciones anticipadas a mediados de noviembre.

La policía y un funcionario en el estatal Centro Médico Erawan dijeron que el primer oficial murió a manos de un hombre armado que iba en una motocicleta justo antes de la medianoche, y que la segunda víctima pereció en una serie de supuestas explosiones de granada cerca de dos horas después.

Los ataques ocurrieron en la zona de Silom Road de la capital, custodiada por soldados y llena de hoteles y bares populares entre turistas. La zona está cerca de la entrada a un enclave fortificado bajo control de los manifestantes "camisetas rojas" desde inicios de abril.

Camisas rojas niegan autoría

Los líderes de las protestas condenaron rápidamente la violencia, que podría añadir presión sobre Abhisit por parte de la clase media de Bangkok y la elite tradicional para que tome una postura más firme hacia los "camisetas rojas".

"No estamos involucrados en lo que sucedió anoche", dijo el sábado Weng Tojirakarn, uno de los líderes de los manifestantes. "Lamentamos esto y queremos condenar a quienes están detrás de estos ataques", declaró a sus partidarios.

Abhisit ordenó nuevas medidas de seguridad en la zona después de una reunión el sábado con el viceprimer ministro Suthep Thaugsuban y el grupo de manejo de crisis del Gobierno, el Centro de Resolución de Situaciones de Emergencia (CRES, por sus siglas en inglés).