El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó que 25 millones de dólares destinados a la salud de palestinos en Jerusalén Oriental sean dirigidos a otros fines, como parte de una revisión de la ayuda de Washington, dijo el sábado un funcionario del Departamento de Estado estadounidense.

La medida sigue el sentido de la decisión que tomó el Departamento de Estado a fines de agosto sobre el recorte de más de 200 millones de dólares en ayuda bilateral a los palestinos.

Los palestinos habían mantenido la esperanza de que el dinero que sería canalizado a hospitales no se recortaría. El sábado, la Autoridad Palestina calificó la decisión de la administración como “un acto de chantaje político”.

El Departamento de Estado dijo que la revisión tenía como objetivo asegurar que la ayuda estadounidense “se gaste de acuerdo con los intereses nacionales de Estados Unidos y que además proporcione valor al contribuyente estadounidense”.

Hanan Ashrawi, miembro del comité ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina, acusó a la administración Trump de generar una “grave inestabilidad y graves daños” a miles de pacientes y sus familias en Cisjordania y la Franja de Gaza, y poner en riesgo el sustento de miles de trabajadores en el sector de asistencia sanitaria palestino. “Tal acto de chantaje político va en contra de las normas de la decencia y la moral humana”, reiteró Ashrawi.