Diversos informes de autoridades federales revelaron que el gobierno estadounidense no sabe dónde están 1,475 menores que supuestamente fueron entregados a familias cuidadoras tras presentarse solos en la frontera con México.

La indignación en redes sociales se detonó luego de diversos informes que señalaron que algunos de los niños podrían haber caído en manos de traficantes de personas. Usuarios entre los que se encuentran celebridades y políticos, comenzaron una campaña con el hashtag #WhereAreTheChildren y #MissingChildren.

Durante una audiencia del comité del Senado a fines del mes pasado, Steven Wagner, de la división sobre Niños y Familias de esa agencia, dijo a los legisladores que los funcionarios descubrieron que a los 1,475 menores se les perdió el rastro cuando la Oficina de Reasentamiento de Refugiados hizo llamadas por teléfono desde octubre del 2017 hasta el final de ese año para revisar cuál era la condición de los niños.

Otros 6,075 resultaron estar con sus familias cuidadoras, de acuerdo con el reporte de Wagner. Esto significa que más de 19% de los menores que se creía estaban con sus sponsors simplemente desaparecieron.

Los menores fueron puestos en custodia de las autoridades y colocados con familias tras cruzar solos la frontera. La mayoría de ellos provenía de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Estos niños escapaban del abuso y la pobreza, de acuerdo con un funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos, quien fue interpelado por un comité del Senado el pasado mes de abril.