Brasilia.- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo este miércoles que está convencida de la improcedencia del pedido de juicio político en su contra por adulteración de cuentas públicas que fue aceptado por el jefe de la Cámara de Diputados.

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"Tengo la convicción y la absoluta tranquilidad en cuanto a la total improcedencia de ese pedido", señaló en un breve discurso al país en el cual también se declaró "indignada" con la decisión del legislador Eduardo Cunha, su mayor enemigo político.

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Ese proceso –desde la apertura de la comisión especial hasta la votación- puede demorar meses, pero podría generar una escalada de la crisis política que enfrenta Brasil desde inicios de año y que se ha agravado por una recesión que se sitúa ya en el 3.2 por ciento para los primeros nueve meses de 2015.

El argumento jurídico de la oposición política se fundamenta en el supuesto incumplimiento de la ley de responsabilidad fiscal por parte del gobierno de Rousseff, al que la oposición acusa de utilizar artimañas para encuadrar las cuentas públicas.

Esta opinión fue respaldada en octubre pasado por el Tribunal de Cuentas, que en una decisión inédita rechazó las cuentas públicas del Ejecutivo en 2014, al entender que hubo irregularidades en el manejo de los gastos, en particular con el objetivo de cumplir el déficit fiscal, obligación gubernamental estipulada por ley en Brasil.

Sin embargo, la aceptación del pedido tiene como trasfondo una larga batalla política entre, por una parte, el líder del Legislativo, el conservador Eduardo Cunha y, por otra, el Ejecutivo y el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

Ese enfrentamiento se exacerbó este miércoles, después de que tres diputados del PT señalaron que votarán a favor de la destitución de Cunha como líder de la cámara baja en la comisión parlamentaria que lo investiga por mentirle al Congreso.

En fechas recientes, Cuhna aseguró que no tenía cuentas en Suiza, lo que fue refutado por documentos oficiales publicados por ese país europeo.

La comisión, formada por 20 parlamentarios, debate desde hace días si abre el proceso de destitución contra Cunha, pero para que la medida vaya al plenario debe recibir el respaldo de una mayoría simple diputados que la integran.

Los votos clave para determinar si se inicia el proceso de destitución del líder de la cámara baja recaen en tres diputados del Partido de los Trabajadores, quienes tras días de zozobra anunciaron este miércoles que sí votará favor de la destitución.

Con información de Notimex

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