Ciudad de México. Ante las peticiones de la comunidad internacional de alto al fuego y el anuncio de sanciones por parte de Estados Unidos a raíz de la operación militar efectuada por las Fuerzas Armadas Turcas en la franja noreste de Siria desde el 9 de octubre, el embajador de Turquía en México, Tahsin Timur Söylemez, reiteró que la ofensiva de su país tiene el objetivo de garantizar la seguridad nacional y eliminar la amenaza de organizaciones terroristas como el Estado Islámico o las milicias kurdas YPG/PKK, así como ayudar a los sirios desplazados a regresar voluntariamente de manera segura a sus hogares.

“No es una invasión es una intervención transfronteriza limitada para terminar con el corredor de terror que se ha formado al sur de Turquía con Siria (...) Turquía no está teniendo una pelea con los kurdos, pues en su territorio aloja a unos 4 millones de ellos que viven en paz y armonía, estamos luchando contra el terrorismo”, aseguró el diplomático en una rueda de prensa en la residencia del embajador.

Habría una respuesta proporcional

En respuesta al anuncio estadounidense de imponer sanciones contra funcionarios turcos, además de elevar los aranceles al acero y detener las negociaciones de un acuerdo comercial entre ambas naciones como medidas de presión para detener la actual ofensiva militar, el diplomático turco en nuestro país manifestó que su gobierno rechaza estas medidas y puntualizó que de imponerse las sanciones se responderá de la misma manera.

“La operación tiene base en el derecho internacional y en pleno respeto de la integridad territorial y la unidad de Siria. Rechazamos el anuncio de sanciones, ya que es algo difícil de entender, pues el posicionamiento de Turquía fue avisado a su aliados así como al presidente Trump. la operación no debería ser una sorpresa dijimos que habría repercusiones si se seguía respaldando a organizaciones terroristas y, de hecho, ningún país miembro de la OTAN ha combatido a Dahesh, solamente Turquía”, manifestó el diplomático.

Asimismo, Timur Söylemez reiteró que la operación militar en curso no afecta la seguridad y estabilidad del país, por lo que los turistas mexicanos y de otras partes del mundo tienen la certeza de que las zonas turísticas son seguras.