El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, dijo el martes que delineará su propio camino de Gobierno y no emulará al mandatario venezolano, Hugo Chávez, uno de los líderes izquierdistas de la región.

Humala, un militar retirado de 48 años, consideró además a Estados Unidos como un "socio importante y estratégico" y dijo que buscará una cooperación cercana con Washington en la lucha antidrogas en el primer productor de hoja de coca del mundo.

Durante la campaña, sus opositores lo acusaron de no poder desprenderse de la sombra de Chávez, cuyo apoyo al peruano en el 2006 es mencionado como un factor que le costó la presidencia en esa elección.

" Creemos que el camino de Perú es un camino propio sin copiar el de otro países. Así que eso que quede bien claro", afirmó Humala en una entrevista con Reuters, en una sala de un hotel de Lima que es su base de operaciones para coordinar acciones con sus principales colaboradores.

El candidato ha negado cualquier vinculación actual con Chávez y más bien ha mostrado una simpatía con las ideas del moderado ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

Humala, temido por los inversionistas pese a haber moderado su discurso de izquierda, ganó el domingo las elecciones más reñidas de la historia de Perú ante la conservadora Keiko Fujimori, hija del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori y quien era la favorita de los mercados e inversionistas.

POLITICA EXTERIOR

El ganador de las elecciones de Perú, un importante productor y exportador mundial de minerales, dijo que buscará consolidar las relaciones con los países de Sudamérica y que también realizará una gira por la región y Estados Unidos.

"Nosotros en política exterior vamos a consolidar la Comunidad Andina de Naciones y vamos a fortalecer la Unasur", afirmó el militar retirado, que lucía cansado y que dijo que su agitada agenda le ha impedido compartir más tiempo con sus tres pequeños hijos.

Humala dijo que durante su gestión respetará los pactos de libre comercio que Perú ha firmado en los últimos años, algunos de ellos con gigantes economías como Estados Unidos, China, Unión Europea y Japón.

"Vamos a respetar los tratados y acuerdos que el Perú ha firmado y vamos a defender los intereses nacionales", refirió.

Humala también habló sobre la política antidrogas que planea aplicar en Perú, segundo productor de cocaína en el mundo, con una mayor cooperación de Estados Unidos, el mayor consumidor de esta sustancia.

"Vamos a diseñar una estrategia que permita separar a la población cocalera de las redes del narcotráfico. Vamos a crear un alto comisionado presidencial con cargo ministerial para que diseñe esta estrategia", destacó.

SHOCK DE CONFIANZA

El líder nacionalista afirmó asimismo que el bajón de la bolsa peruana el lunes, su peor caída histórica un día después de su victoria, fue un "bache" en el mercado financiero porque la economía peruana tiene bases sólidas.

Perú se expandió un 8.8% el año pasado y para este año se prevé un crecimiento del 6.5 por ciento.

Humala también dio un mensaje de confianza a los inversionistas mineros, clave en el país, que prevén una inversión de 40,000 millones de dólares en la próxima década.

El político afirmó que conversará con las empresas mineras para definir el porcentaje de un planeado impuesto a las sobreganancias, en medio de una bonanza del sector por los altos precios internacionales de los metales.

"En principio ha habido consenso político en la campaña para que el impuesto a las sobreganancias mineras sea cobrado. El porcentaje lo tenemos que conversar con las empresas viendo también los márgenes sobre las ganancias", afirmó.

Respecto al esperado nombramiento de sus ministros claves, Humala adelantó que "van a ser personalidades que sean honorables, que tengan experiencia, una ejecutoria en los determinados sectores que van a seguir".

Asimismo dijo que los miembros de su próximo gabinete no serán exclusivamente de su partido político.

"Nosotros no vamos a "carnetizar' los ministerios, vamos a buscar personas independientes y técnicos", acotó.

NOMBRA GRUPO DE TRANSICIÓN

El presidente electo del Perú, el izquierdista Ollanta Humala, nombró este martes una comisión de transferencia para preparar su llegada al poder el 28 de julio y pidió tranquilidad al país, al tiempo que la Bolsa limeña tuvo una recuperación tras el derrumbe de 12% del lunes.

El presidente electo indicó a la AFP que este miércoles inicia una gira que lo llevará a Brasil, Uruguay, Argentina y Chile en una primera etapa y luego a los demás países de Sudamérica.

Informó que las tres calificadoras de riesgo más importantes, Standard & Poor's, Moody's y Fitch Rating, no planean revisar las calificaciones de las empresas peruanas tras la elección de Humala.

La designada comisión de transferencia es presidida por la vicepresidenta electa, la congresista Marisol Espinoza, y está integrada por un equipo de economistas y técnicos moderados, algunos con experiencia de gobierno, lo que debería calmar a los inversionistas y disipar los temores de un viraje estatista, lo que fue descartado durante la campaña por el propio Humala.

Sectores empresariales e inversionistas reclaman a Humala que designe lo más pronto posible a su ministro de Economía y al primer ministro, como señales de que el modelo económico se mantendrá.

Roberto Hoyle, presidente de la Bolsa de Valores de Lima, dijo que el equipo del mandatario electo "tiene personas de tendencias un poco más radicales".

"Se necesita un mensaje de tranquilidad a los inversionistas que seguirán viniendo en la medida en que tengan reglas claras porque si decimos que vamos a revisar los contratos lesivos a la economía lo que se hará es causar más incertidumbre", señaló.

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