Después de un período de cinco victorias en las primarias, con su culminación el martes 26 de abril por la noche, Donald Trump insistió en repetidas ocasiones en que podría derrotar a Hillary Clinton muy fácilmente , porque es una política torcida y una candidata defectuosa que no le gusta a su propia gente. Es indudablemente cierto que Clinton puede ser derrotada. En su propias palabras, ella misma admitió que no es una política natural , pero eso no quiere decir que sea Trump quien pueda vencerla, y mucho menos fácilmente.

Trump ofreció algunos argumentos para su elegibilidad en su discurso de victoria del martes. Hizo la conocida referencia de que iba a atraer los votos de los hombres blancos de clase trabajadora. Habló de viajar por Nueva York y ver ciudades industriales vacías; recordó que Bill Clinton firmó el Tratado de Libre Comercio que se vinculó a las dificultades económicas entre los trabajadores de cuello azul. Con su habitual falta de detalles, insistió en que forzaría a las empresas a dejar de buscar outsourcing para los trabajos de manufactura.

Tomando su populismo en una nueva dirección, hizo una puesta en escena para los votantes de Bernie Sanders, hablando de cómo Clinton está financiada por Wall Street , e insistiendo en que los demócratas han tratado muy mal a Bernie . También pintó a Clinton como incompetente. Ella no sabe nada acerca del trabajo, excepto sobre puestos de trabajo para sí misma , dijo. Ella no tiene la fuerza, ella no tiene la resistencia (…) para tratar con China y otros temas similares . Trump predijo que pondría a estados como Nueva York en juego en las elecciones generales.

NOTICIA: Sin respuesta clara si Cruz apoyará a Trump

Esto es una fantasía. Es muy poco probable que los demócratas blancos de clase trabajadora que no hayan desertado ya al Partido Republicano lo hagan ahora. Después de revisar los datos de la encuesta, la politóloga Charlotte Cavaillé llegó a la conclusión de que, en lugar de causar una deserción de obreros demócratas hacia su campamento, Trump se está beneficiando en su mayoría de las deserciones que ya habían ocurrido.

Su única esperanza de lograrlo es que aumente drásticamente la participación entre los más jóvenes y la clase obrera blanca sin afiliación política , concluyó. Teniendo en cuenta que Trump es el candidato menos popular entre el público en general, con números favorables bastante pobres, incluso entre los hombres blancos, es probable que las cifras no sean suficientes.

Trump tendría que utilizar las ganancias entre los votantes de cuello azul para compensar las pérdidas entre las minorías y mujeres, entre otros sectores. El magnate hizo muy poco para ofrecer a los votantes minoritarios, especialmente a los latinos, una razón para cambiar sus sentimientos hacia él, el martes por la noche, repitiendo sus puntos de vista ya bastante conocidos sobre la inmigración.

NOTICIA: Inicia la lucha cara a cara de Donald Trump y Hillary Clinton

Pero lo que sí hizo fue discutir sobre las mujeres. Como de costumbre, insistió en que él sería grande para las mujeres. Pero luego dijo lo siguiente sobre Clinton: La única carta que tiene para jugar es la de las mujeres . Insistió en que Clinton no conseguiría ni 5% de los votos si fuera hombre. No está claro si él estaba tratando de atraer a las mujeres o a los hombres. Podría ser que quisiera avivar el resentimiento entre los hombres que ven la discusión de los temas de género como asuntos inapropiados para la política.

Pero también podría estar tratando de avivar el resentimiento entre las mujeres que sienten como si Clinton esperara que votaran por ella con base en su género compartido, un sentimiento que circuló entre algunos votantes de Sanders durante las primarias de New Hampshire. Su conclusión hizo alusión a este último intento: Lo bonito es que a las mujeres no les gusta ella , dijo Trump.

Con excepción de las mujeres a las que realmente no les gusta Trump. Una reciente encuesta de NBC News/Wall Street Journal encontró que 69% de las mujeres ve al favorito del Partido Republicano de una manera negativa.

NOTICIA: Los anti-Trump podrían alinearse con Clinton

Su campaña parece hacer creer que él puede convertir sus puntos negativos en positivos. Pero sus números son históricamente malos. Trump puede pensar que tiene la capacidad de engañar a la mayoría de la gente, pero sólo ha demostrado que puede engañar a algunas personas.

Y está en lo correcto al decir que Clinton es una oponente vulnerable. Lo que no percibe Trump, o no admite, es que él es aún más débil.

NOTICIA: Clinton juega carta de mujer a diestra y siniestra: Trump

Stephen Stromberg es editorialista del Washington Post. Se especializa en política interna, energía y medio ambiente.

mfh