Jerusalén. Atrapado entre los puntos de vista opuestos del presidente Trump y los líderes demócratas, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, decidió prohibir a las congresistas Ilhan Omar (demócrata por el estado de Minnesota) y Rashida Tlaib (demócrata por Michigan) ingresar a Israel como ellas lo planeaban a partir del próximo domingo.

La decisión que tomó el premier israelí ocurrió unas horas antes de que el presidente estadounidense Donald Trump escribiera en su cuenta de Twitter un mensaje intimidatorio: “Israel mostraría una gran debilidad si permitiera la visita de las representantes Omar y Taib. Ellas odian a Israel y a todo el pueblo judío (...) ¡Son una desgracia!”

Al parecer, el consejo de Trump fue bien recibido por el gobierno de Netanyahu. “La decisión ha sido tomada, no se les va a permitir entrar”, dijo la vicecanciller israelí Tzipi Hotovely a la Radio Reshet de Israel.

Varios grupos pro israelíes en los Estados Unidos criticaron la decisión de su primer ministro porque representa un giro de intolerancia en una supuesta democracia.

“Cualquier miembro del Congreso estadounidense debería ser bienvenido a Israel, pues representa de manera oficial al aliado más cercano de Israel”, dijo el Israel Policy Forum, una organización judía con sede en Nueva York. “Instamos encarecidamente al primer ministro Netanyahu a que reconsidere su decisión”.

“Vergonzosa y sin precedentes”

Los principales candidatos presidenciales progresistas del Partido Demócrata también condenaron rápidamente la decisión. El senador Bernie Sanders la calificó como “una señal de gran falta de respeto a lideresas electas”. La senadora Elizabeth Warren calificó la decisión como “vergonzosa y sin precedentes”.

El mes pasado, el embajador israelí en Washington, Ron Dermer, comentó que las dos congresistas podrían visitar Israel “por respeto al Congreso de Estados Unidos y a la gran alianza entre Israel y Estados Unidos”. Pero el miércoles, funcionarios israelíes informaron a los líderes del Congreso que Netanyahu había cambiado de opinión.

Ilhan Omar y Rashida Tlaib han negado repetidamente albergar cualquier ánimo contra los israelíes, y han dicho que sus críticas son hacia el gobierno.

Faltan tres semanas para que se repitan las elecciones legislativas en Israel. Netanyahu está librando una dura batalla para permanecer en el cargo y quiere parecer fuerte ante su fracturada base de apoyo.

El viaje de Omar y Tlaib a Jerusalén y Cisjordania fue coordinado por Miftah, una organización sin fines de lucro encabezada por la legisladora palestina y antigua negociadora de paz Hanan Ashrawi. El grupo calificó la decisión de Israel como “una afrenta al pueblo estadounidense y sus congresistas”.