Israel dijo el jueves estar "decepcionado" por la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de mantener de momento su embajada en Tel Aviv y no transferirla a Jerusalén, una medida saludada en cambio por los palestinos.

"Aunque Israel está decepcionado por el hecho que la embajada no será trasladada de momento, apreciamos las manifestaciones de hoy de amistad hacia Israel del presidente Trump, y su compromiso de trasladar la embajada en un futuro", afirmó la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Donald Trump firmó el jueves una cláusula derogatoria que ordena mantener la embajada estadounidense en Tel Aviv seis meses suplementarios, de acuerdo con la práctica de todos los presidentes de Estados Unidos que, desde finales de los años 90, firman cada seis meses está excepción.

"La posición constante de Israel es que la embajada estadounidense como las embajadas de todos los otros países con los que mantenemos relaciones diplomáticas deberían estar en Jerusalén, nuestra capital eterna", añadió Netanyahu en un comunicado.

Responsables palestinos saludaron por su parte como un "paso positivo e importante" la decisión de Trump.

Al no poner en marcha sus promesas electorales, Trump tomó una decisión que "refuerza las posibilidades de alcanzar la paz", estimó el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina.

El embajador palestino en Estados Unidos, Hussam Zomlot se dijo "dispuesto a lanzar un proceso de consulta con la administración estadounidense" para conseguir la paz. "Somos serios y sinceros en nuestro compromiso para una paz justa y duradera".

La comunidad internacional nunca ha reconocido a Jerusalén como capital de Israel y todas las embajadas se encuentran en Tel Aviv. La anexión por Israel de Jerusalén Este en 1967 tampoco ha sido reconocida.

erp