Santa María. No había alarma contra incendios. No había aspersores o escaleras de incendio. Y cuando un miembro de la banda musical trató de apagar el fuego, que se inició debido a la pirotecnia del espectáculo, el extintor no funcionó.

Todos los elementos para una tragedia se conjugaron en el club nocturno Kiss la madrugada del domingo. El resultado fue el peor incendio del mundo en su tipo en más de una década, con 231 muertos, shock y duelo para esta ciudad al sur de Brasil.

Los funerales iniciaron ayer, al mismo tiempo que informes sobre la acumulación de negligencia y errores en el abarrotado centro nocturno se incrementaban.

La policía brasileña anunció que detuvo a tres personas conectadas con el incendio y que buscaban a una cuarta. El inspector de policía, Ranolfo Vieira Junior, agregó que las detenciones fueron parte de la investigación policial en curso y que los detenidos pueden permanecer en custodia hasta cinco días.

Vieira se negó a identificar a los detenidos, pero el diario brasileño Zero Hora citó la afirmación del abogado Marques Jader de que su cliente Elissandro Spohr, copropietario del club, estaba detenido.

El diario publicó que la policía también detuvo a dos miembros de la banda musical que tocaba cuando el incendio se desató en esta ciudad universitaria de cerca de 260,000 personas. El guitarrista de la banda expuso a los medios brasileños que vio las llamas extenderse por el techo luego de que la máquina de chispas del grupo fuera usada en el escenario.

Más de 100 personas permanecen hospitalizadas debido a la intoxicación por el humo, manifestaron funcionarios locales.

Paulo Afonso Beltrame, un médico en el servicio de respuesta a emergencias, manifestó de manera optimista que los heridos serán dados de alta pronto.

Ayer, se celebraron los servicios funerarios para muchas de las 231 víctimas, la mayoría de ellos estudiantes universitarios entre 18 y 21 años de edad.

Algunos de los muertos eran menores de edad. La mayoría murió por inhalación de humo en lugar de quemaduras.

Los informes iniciales sugieren la tragedia fue el resultado de una serie de fallas. La policía ha manifestado que cree que la pirotecnia del grupo musical encendió el aislamiento acústico inflamable del techo.

Otros testigos afirmaron que los guardias de seguridad, que no sabían del fuego, bloquearon inicialmente la salida a la gente que no había pagado sus cuentas.  Muchos de los muertos fueron encontrados en los dos baños del club, donde el humo los llevó a creer que las puertas eran salidas.