París. El aspirante derechista a las presidenciales francesas, François Fillon, desafió este domingo a los correligionarios que le piden renunciar por un escándalo judicial y aseguró: Nadie puede impedirme ser candidato .

Ante 40,000 personas, según la policía, reunidas en Plaza Trocadero, Fillon reconoció haber cometido un error al contratar a su esposa, Penelope, como asistente parlamentaria, escándalo que lo ha hundido en las encuestas, a siete semanas de la primera vuelta electoral.

Fillon, quien impulsa un programa liberal que él califica de ruptura , aseguró que su candidatura es sostenida por una mayoría de votantes de derecha y de centro. Es lo que yo creo y lo que he demostrado esta tarde .

El ex primer ministro de 63 años había anunciado el miércoles su probable imputación en este caso, iniciado por sospechas de que hizo pagar a lo largo de varios años cerca de 900,000 euros a su mujer y sus hijos por empleos presuntamente ficticios.

Este domingo el candidato se mostró convencido de que acabará siendo exculpado. El problema es que para entonces será demasiado tarde, las elecciones habrán sido manipuladas .

La sombra de Juppé

Sin embargo, su caída en la preferencia electoral ya ha ocasionado que sus propios partidarios estén buscando su remplazo.

De acuerdo con Reuters, un influyente político del bando conservador francés dijo este domingo que varias figuras del partido están a punto de emitir una declaración para pedir que el ex primer ministro Alain Juppé, quien quedó en segundo lugar en las primarias, lo sustituya como su candidato.

Minicumbre europea

Estos acontecimientos se dan a unas horas de que los jefes de Estado de Francia y Alemania se reúnan este lunes en París en el Palacio de Versalles, para reactivar el proyecto europeo, amenazada por el Brexit y el auge de los populismos.