El presidente Trump se comprometió a trabajar con los países del hemisferio para reducir el poder del crimen organizado y limitar la influencia “maligna” de competidores como China y Rusia.

En la nueva estrategia de seguridad nacional, Trump identificó como prioridad temas en los que insistió durante su campaña electoral: la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México y la modernización de los acuerdos comerciales para que sean “justos”.

La estrategia no se refiere explícitamente al TLCAN, que Estados Unidos negocia con México y Canadá desde que Trump llegó a la Casa Blanca en enero.

El documento de 68 páginas difundido por la Casa Blanca no menciona a México una sola vez, aunque anuncia que brindará apoyo a países del hemisferio para identificar a capos del narcotráfico y sus empresas con la meta de contrarrestar el poder que ejerce el crimen organizado.

Los países latinoamericanos más citados en el documento son Cuba y Venezuela.

El documento señala que China busca colocar al hemisferio bajo su órbita a través de préstamos e inversiones, y que además junto a Rusia apoya al gobierno del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, desde donde ambos países procuran expandir contactos militares al resto de la región.

“Los Estados democráticos del hemisferio tienen un interés compartido en confrontar amenazas a su seguridad”, reza el documento.

También invita a los países americanos a sumarse a la iniciativa de “aislar a gobiernos que rehúsen actuar como socios responsables para el avance de la paz y la prosperidad”.