La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) llamó a los países de la región a que tomen medidas inmediatas y coordinadas para evitar tragedias como la retratada en la imagen de un padre y su hija de origen salvadoreño ahogados en el Río Bravo.

“Las muertes de Óscar y Valeria representan un fracaso en la respuesta a la violencia y la desesperación que empujan a las personas a emprender viajes peligrosos en busca de una vida digna y segura”, dijo Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

En un comunicado difundido por la agencia de Naciones Unidas (ONU) este miércoles 26 de junio se compara la imagen de los migrantes con otra difundida hace unos tres años en el que se observa el cuerpo de un infante de origen sirio llamado Alan Kurdi a la deriva en una playa turca. 

“Aunque los detalles siguen siendo inciertos, lo que está claro es que las circunstancias que llevaron a esta tragedia son inaceptables. Menos de cuatro años después de que el mundo fuera testigo de cómo el cuerpo sin vida de un niño refugiado sirio, Alan Kurdi, fue arrastrado a las costas del Mediterráneo, nos enfrentamos una vez más a las impactantes imágenes de personas que mueren durante sus peligrosos viajes a través de las fronteras”, indicó la agencia.

La agencia de la ONU reiteró su ofrecimiento de colaborar con los países de la región para solucionar el problema de los flujos migrantes. 

“ACNUR también ha ofrecido propuestas sobre formas de mejorar y fortalecer el trato de los solicitantes de asilo en los Estados Unidos, incluyendo las condiciones de detención. Seguimos dispuestos a apoyar a todos los gobiernos de la región para garantizar que cualquier persona que necesite protección internacional la reciba sin demora y sin impedimento”, indicó la agencia del organismo multilateral.