La Paz. La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión contra el expresidente de Bolivia Evo Morales, refugiado en Argentina, por los delitos de sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo.

El exmandatario respondió que no le asusta la decisión “injusta e inconstitucional”.

El pedido de detención fue publicado en la cuenta de Twitter del ministro de Gobierno, Arturo Murillo, quien presentó la denuncia el pasado 22 de noviembre por lo que la fiscalía abrió la investigación por los delitos de “sedición y terrorismo”.

El proceso contra el exgobernante izquierdista, quien dimitió el 10 de noviembre, se sustenta en un audio revelado por Murillo en el que supuestamente se escucha la voz de Morales dando instrucciones a uno de sus partidarios, el cocalero Faustino Yucra, para bloquear caminos e interrumpir el suministro de alimentos a algunas ciudades.

“Que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad”, se escucha decir a la voz que, según Murillo, pertenece a Morales, en el diálogo telefónico con Yucra. En ese momento —según la denuncia—, el exjefe de Estado estaba en México, la primera parada en su exilio, antes de Argentina.

Morales, de 60 años, respondió afirmando que no teme a la orden de la fiscalía, después de asegurar varias veces que el mencionado audio es un montaje del gobierno interino derechista boliviano de Jeanine Áñez para dañarlo políticamente.

“A 14 años de nuestra revolución, el ‘mejor regalo’ que recibo del gobierno de facto es una orden de aprehensión, injusta, ilegal e inconstitucional. No me asusta, mientras tenga vida seguiré con más fuerza en la lucha política e ideológica por una #Bolivia libre y soberana”, tuiteó el exmandatario indígena.

Anteriormente había señalado que la justicia ordinaria boliviana no tiene competencia para juzgarlo, pues según él sólo puede darse en su contra un juicio de responsabilidades en el Congreso.

En entrevista, Morales declaró al canal de televisión argentino América 24 que el pedido de arresto es un intento para “intimidarnos” siguiendo “al mandato de Estados Unidos”.

“Tengo derecho a defenderme. Quiero decirles que ya he convocado a algunos abogados nuestros que están acá (...) No tienen ni una prueba”, señaló.

OEA rechaza violencia racial en Bolivia

En paralelo, la Organización de los Estados Americanos (OEA) rechazó en una sesión en Washington la violencia racial en Bolivia, en una resolución que saluda la investigación de los actos ocurridos en el contexto de las cuestionadas elecciones presidenciales.

La resolución llama a las autoridades de Bolivia a respetar y cumplir “eficazmente” todas las obligaciones derivadas del derecho internacional sobre los pueblos indígenas. Se aprobó por 18 votos durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, órgano ejecutivo del organismo, y fue propuesta por 13 países de la Comunidad del Caribe (Caricom) y contó con el apoyo de Argentina, México, Nicaragua, Panamá y Uruguay.

En contra estuvieron Bolivia, Colombia, Estados Unidos y Venezuela (representada por un delegado del líder opositor Juan Guaidó).