Beirut. Un equipo de seis observadores de la ONU estableció su cuartel general ayer, en Damasco, y comenzó a contactar al gobierno sirio y a sus oponentes con la esperanza de que podría llegar a sanar la división que existe en el país mientras la creciente violencia pone en peligro sus planes.

De acuerdo con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el trabajo de los monitores depende de la prolongación del estado de cese al fuego que entró en vigor el 12 de abril.

Sin embargo, numerosas violaciones al acuerdo de paz efectuadas tanto por las fuerzas de seguridad, como por los opositores del presidente Bashar al-Assad, que resultaron en la muerte de 12 civiles y una cifra no especificada de miembros del Ejército, han puesto la viabilidad de la misión en duda.

El equipo está dirigido por un coronel marroquí llamado Ahmed Himmiche y otros 25 miembros que se esperan lleguen en los próximos días, expuso el portavoz de la misión de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.

El equipo está preparado para monitorear la implementación de un plan de paz propuesto por Annan; aceptado por Assad; respaldado por los aliados de Siria, Rusia y China; así como por los gobiernos occidentales que han pedido a Assad dimitir.

Ayer, desde Nueva York, la embajadora estadounidense en la ONU, Susan Rice, manifestó: Nos preocupa de sobremanera (...) que la violencia continúe, que el gobierno la continúe .

Si la violencia sigue en aumento, se ponen en duda el juicio y la viabilidad del envío del equipo completo de vigilancia , abundó.

Ayer en Bruselas, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se refirió al cese al fuego como muy frágil, pero expuso que era esencial que se mantuviera para que el diálogo político entre el gobierno y la oposición pudiera comenzar.

Cualquier pequeño e involuntario ataque puede romper este frágil proceso , anunció Ban ­Ki-moon, exhortando a la moderación en ambos lados.

Peter Harling, analista del International Crisis Group, también expresó su preocupación de que puedan reanudarse los bombardeos contra las fuerzas de oposición.

Dentro de la oposición hay mucha preocupación de que este proceso sólo permita que el régimen gane tiempo y le proporcione un margen de maniobrabilidad en el terreno en términos de represión , sostuvo.