Beirut.- Los observadores de Naciones Unidas enviados a Siria para supervisar una débil tregua suspendieron sus actividades el sábado en respuesta a un agudo incremento de la violencia en el país, la cual amenaza con desmantelar un plan de paz forjado por el mediador internacional Kofi Annan.

El jefe de la misión, el general Robert Mood, dijo que el incesante derramamiento de sangre plantea una peligro para sus observadores, una de cuyas patrullas fue atacada con disparos hace cuatro días, y que decidió suspender la misión para examinar un cese al fuego que ha sido ampliamente ignorado.

"Ha habido una intensificación de la violencia armada en Siria en los últimos 10 días", dijo Mood en un comunicado.

"La falta de buena voluntad de los partidos para buscar una transición pacífica y seguir adelante con el avance de posiciones militares está incrementando las pérdidas en ambos bandos", agregó.

Mood espera informar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el lunes sobre la situación de seguridad en Siria, que según dijo esta semana está por sumergir al país en una guerra civil a gran escala.

Los cinco miembros del Consejo de Seguridad con derecho a veto esperan sostener discusiones en el marco de una cumbre del G-20 en México, que comienza el lunes, a fin de destrabar el tema de las sanciones internacionales contra Siria.

Mood dijo que la violencia plantea "riesgos significativos" a los 300 miembros de la Misión de Supervisión de las Naciones Unidas (UNSMIS) que han estado operando ahí desde fines de abril.

"En la situación de alto riesgo, la UNSMIS está suspendiendo sus actividades. Los observadores de Naciones Unidas no llevarán a cabo patrullajes y permanecerán en sus instalaciones hasta nuevo aviso", dijo Wood, al destacar que al decisión sería revisada a diario.

El martes vehículos que trasladaban a observadores de Naciones Unidas fueron atacados con disparos después de que fueron expulsados de la ciudad de Haffeh por furiosos partidarios de Assad que les arrojaron piedras y varas de metal.

Varios cientos de personas, incluyendo civiles, rebeldes y fuerzas del Gobierno, han sido asesinados en los dos meses desde que se supone entró en vigor el acuerdo de cese del fuego mediado por Annan.

Pero la violencia ha aumentado fuertemente este mes, con rebeldes abandonando formalmente cualquier compromiso con el plan de Annan y las fuerzas del Gobierno utilizando helicópteros de ataque y artillería para obligar a los bastiones de la oposición a rendirse.

BOMBARDEO EN HOMS

EL Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo activista a favor de la oposición, dijo que al menos 22 civiles fueron asesinados el sábado, la mayoría de ellos en bombardeos con el Ejército en los suburbios del este de Damasco.

Activistas también reportaron tiroteos en el distrito de Mezze de la capital y bombardeos de bastiones rebeldes en la ciudad central de Homs, que según informaron causaron la muerte de 5 personas.

Siria ha restringido el acceso a la prensa internacional, lo que dificulta la verificación de los relatos de activistas y autoridades.

El observatorio, basado en Londres y que supervisa la violencia en Siria a través de una red de fuentes locales, dijo que 1.000 familias fueron asediadas en el distrito de Homs y atacadas con disparos por las fuerzas de Assad el sábado.

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