Los ministros de Finanzas de la Eurozona urgieron este jueves a Italia a reconsiderar su presupuesto y evitar un pulso con la Comisión Europea por su elevado nivel de deuda que pueda afectar a los países del euro en su conjunto.

La reunión en Luxemburgo es la primera desde que Bruselas apuntara a la apertura de un procedimiento de déficit excesivo a Italia y abriera la puerta a discutir con la coalición de ultraderechistas y populistas en el poder en Roma.

"Invito a Italia a tomar la mano tendida y a adoptar las medidas apropiadas", urgió el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, a su llegada a una reunión con sus pares centrada en definir un embrión de presupuesto para la zona euro.

El 5 de junio, tras señalar el elevado nivel de deuda pública italiano, que en 2018 se situó en el 132.2% según las últimas proyecciones de la Comisión, el ejecutivo comunitario estimó "justificado" el inicio del proceso infractor.

La deuda podría alcanzar el 133.7% en 2019 y el 135.7% en 2020, por encima del límite del 60% fijado por las reglas europeas; su déficit público superaría ese último año en medio punto el límite del 3% del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

"Estamos negociando los objetivos de déficit y demostraremos que los alcanzaremos", relativizó el ministro de Finanzas italiano, Giovanni Tria, para quien su país "no necesita medidas correctivas".

El hombre fuerte del gobierno italiano, el ultraderechista ministro del Interior Matteo Salvini, prometió no ceder ante la UE y seguir adelante con las promesas de bajadas de impuestos y gastos adicionales.

De iniciarse, el procedimiento de déficit excesivo puede llevar a largo plazo a la imposición de una sanción de hasta el 0.2% del PIB, que, en el caso de Italia, podría elevarse a unos 3,500 millones de euros.

El comisario europeo de Asuntos Financieros, Pierre Moscovici, reiteró su oferta de mano tendida a Italia, pero también su diposición a iniciar ese procedimiento, ya que "las reglas también tienen que respetarse".

"Cualquiera entiende que después es necesario encontrar una solución, pero al final las reglas no son sólo algo que se escribe en papel, sino que tienen sus motivos", apuntó el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz.

La titular española de Economía, Nadia Calviño, urgió a Roma a actuar de "forma responsables y constructivo para tratar de encauzar este proceso de la manera más positiva posible y evitar (...) turbulencias en los mercados financieros".