Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona han pactado tras quince horas de negociación las "características principales" de un futuro presupuesto de la zona euro, que servirá para financiar reformas estructurales y apoyar inversiones públicas, pero no han sido capaces de cerrar todos los detalles del mismo, entre ellos cuáles serán sus fuentes de financiación.

"Hemos acordado una amplia lista de principales características y ahora queda trabajo delante de nosotros para cerrar los elementos pendientes y poner todo en su lugar. Sin embargo, esto es un paso adelante", ha defendido en una rueda de prensa el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno.

El portugués ha explicado que este instrumento presupuestario financiará reformas estructurales e inversiones públicas tras "propuestas coherentes" de los Estados miembros que deben basarse en criterios "comunes" y en una serie de "condiciones necesarias".

Entre las cuestiones que siguen abiertas, por ejemplo, están sus fuentes de financiación.

Este asunto dividía en gran medida a los socios de la moneda única antes del inicio del debate sobre el futuro de la eurozona este jueves a las y todavía enfrentaba a las capitales de la eurozona al final del encuentro.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, ha reconocido que se trata de un "compromiso por necesidad" que deja abiertas una serie de elementos que "tendrán que trabajarse más". Pero también ha remarcado que el documento pactado "es la mejor zona de aterrizaje posible".

"A algunos les gusta ver el vaso medio vacío y a otros medio lleno. Queda mucho trabajo que cubrir y sólo hemos dado pocos pasos, eso es cierto de algún modo. Pero son pasos hacia un presupuesto de la eurozona", ha reivindicado el francés.

Cambos en MEDE

El acuerdo incluye, además del presupuesto, la medida más novedosa, cambios en el tratado del Mecanismo Europeo de Estabilidad -el fondo de rescate de la eurozona- para darle un papel más relevante, así como un acuerdo final para que este proporcione el cortafuegos para el fondo encargado de financiar las resoluciones bancarias en la eurozona.

Los líderes de la UE habían dado en diciembre luz verde a sus ministros para trabajar en estas medidas, dentro de la reforma de la eurozona destinada a mejorar la preparación de los países del euro, si se repite una crisis económica o financiera como la que durante la última década obligó a rescatar a varios miembros.

Uso de fondos

El acuerdo sobre el presupuesto fija solo sus elementos clave, en particular, el uso que podrán dar los países a los futuros fondos, pero deja abierta la cuestión de cómo se financiará y cuál será el volumen disponible, según las fuentes consultadas.

Los Estados de la eurozona podrán recurrir a su ayuda para financiar reformas estructurales o inversiones y deberán costear parte de los proyectos en cuestión, en una proporción que podría variar.

El objetivo en general es mejorar la competitividad y reducir las divergencias económicas entre los países del euro.

Quién lo paga

Los ministros no han logrado ponerse de acuerdo, sin embargo, sobre el modo de financiar este instrumento, que debería nutrirse al menos en parte de fondos del presupuesto plurianual de toda la Unión Europea, según lo acordado en diciembre pasado.

Países como Francia y Alemania habían puesto sobre la mesa durante la negociación la posibilidad de que esta dotación se complementase con aportaciones adicionales de los Estados de la eurozona.

La idea no había generado simpatías entre los socios, entre otros factores, porque requeriría que el presupueste fuese dirigido a través de un acuerdo intergubernamental solo entre los diecinueve socios del euro, que quedaría fuera de los tratados comunitarios.

Como se preveía, tampoco se ha plasmado la cuantía que tendrá el presupuesto, que deberá ser fijada en las negociaciones sobre el marco financiero plurianual de la UE para el 2021-2027.

En los trabajos preparatorios se ha barajado una cifra inicial de 17,000 millones de euros procedentes del presupuesto comunitario, a los que se podrían añadir después ingresos de otras fuentes, pero el volumen concreto se decidirá en los próximos meses.