Los observadores del mercado y la minería de Perú desconfían de una victoria del candidato de extrema izquierda Pedro Castillo, quien mantiene una estrecha ventaja electoral, aunque ven un posible rayo de luz: una votación muy dividida podría obstaculizar sus planes de reformas radicales.

El candidato de izquierda ha inquietado a mineras e inversionistas desde su sorpresiva victoria en la primera vuelta, prometiendo cambiar la constitución y tomar hasta el 70% de las ganancias de las firmas mineras.

El lunes, el exmaestro y líder sindical tenía una ventaja mínima, aunque creciente, sobre su rival conservadora y cercana a los mercados, Keiko Fujimori. El Sol y la Bolsa se hundieron. “El único factor positivo, incluso si Castillo gana, es que el resultado de las elecciones muestra que el país está muy dividido”, dijo Guillaume Tresca, estratega senior de mercados emergentes de Generali Asset Management. “Y con un Congreso dividido será muy difícil para él implementar reformas estructurales y disruptivas”, agregó.

Roque Benavides, presidente del directorio de la minera local Buenaventura, dijo que las mineras podrían estar de acuerdo con cosas como subir tributos pero medidas más drásticas como nacionalizaciones simplemente bloquearían las inversiones en el país.

Francisco Acuña, analista de la consultora CRU, agregó que era muy probable que el nuevo gobierno deba negociar y llegar a un consenso.