Miles de personas hartas de miseria económica y mostrando pancartas contra los banqueros marcharon el sábado en el primer aniversario del movimiento de los "Indignados", que ha desencadenado protestas similares en otros puntos del mundo.

En Londres, unas 600 personas realizaron una manifestación contra el Banco de Inglaterra y un testigo Reuters dijo que se desataron altercados entre algunos manifestantes y la policía, con al menos 12 arrestados.

Los movimientos de los "Indignados" y su rama "Ocupar y Tomar la Plaza" llamaron a un día internacional de acción contra políticas de austeridad anti-deuda y la ampliación de la brecha entre ricos y pobres, pero en ninguna parte las protestas fueron tan multitudinarias como en España.

Un año después de que decenas de miles de personas establecieron un campamento de un mes de duración en la plaza central Puerta del Sol de Madrid, generando atención internacional, los españoles indignados tienen más para estar enojados.

El desempleo se ha elevado por sobre un 24 por ciento, más de la mitad de los jóvenes del país están sin trabajo, la economía ha vuelto a caer en recesión y uno de sus mayores bancos fue nacionalizado.

El Gobierno conservador del presidente Mariano Rajoy ha aprobado dolorosas medidas de austeridad que han afectado a la una vez sagrada salud pública y al gasto en educación en un esfuerzo por calmar a los mercados internacionales y evitar un rescate financiero al estilo griego.

"Hay que plantarse ya y decir basta. Nos toman el pelo diciendo que somos unos vagos para desmontar el sistema público y quitarnos la educación y la sanidad y ahora rescatan a los banqueros", dijo a Reuters Gloria Bravo, funcionaria Pública de 48 años, que participaba en la manifestación de Madrid, la primera de las marchas, actos, asambleas, talleres y encuentros organizados hasta el martes.

Manifestantes se reunieron en más de 80 ciudades en toda España, entonando el eslógan que se ha convertido en un mantra en protestas durante el último año: "Dicen que es democracia, pero no lo es".

En el centro de Madrid, las calles estaban bloqueadas mientras activistas se reunían en varios barrios de la capital para marchar hacia Puerta del Sol.

"La situación está empeorando, pero la raíz del problema sigue siendo la misma; este es un momento de crisis para el capitalismo", comentó Jesús González, un empleado de una aerolínea de 38 años, mientras se dirigía a Puerta del Sol.

POLICIA BUSCA IMPEDIR OTRO CAMPAMENTO

Alrededor de 2.000 policías antidisturbios se desplegaron en las calles para evitar que los manifestantes establecieran un campamento en la capital, como sucedió el año pasado.

Los manifestantes, a su vez, prometieron que realizarán protestas durante cuatro días para inyectar nueva vida al movimiento que ha sufrido de divisiones internas.

El grupo detrás del campamento en Puerta del Sol de mayo pasado, llamado "!Democracia real Ya!", votó recientemente para registrarse como una organización formal, lo que provocó la ira de los puristas no convencionales del grupo.

En Londres, unas 600 personas marcharon por el centro de la ciudad, pero el número se redujo a unos 200 individuos después de que la manifestación alcanzaron su destino, el Banco de Inglaterra.

Los manifestantes levantaron 11 carpas en las cercanías y erigieron pancartas que decían "Banco de Inglaterra, el San Pablo del dinero", en referencia a la Catedral de San Pablo, desde donde expulsaron en febrero a un campamento que había estado largo tiempo en el lugar.

"Estamos todos aquí para mostrar solidaridad con el movimiento global (...), grupos que se están formando contra la represión financiera, la opresión política", dijo Mark Weaver, un desempleado de 31 años.

"Estamos aquí para hacer el cambio, y el cambio no sucede de la noche a la mañana, tienes que hacerlo durante semanas, meses, años y tienes que ser consistente", agregó.

Los activistas del movimiento "Occupy" dijeron que van a desmantelar las carpas dentro de horas y se quejaron de la "agresión" policial.

"Estamos sitiados", afirmó el activista Ronan McNern.

La policía declinó a comentar sobre sus tácticas y sólo dijo que cuatro personas habían sido arrestadas por ofensas al orden público.

En Moscú, unos pocos cientos de personas acamparon cerca de un lago en el centro de la ciudad en una protesta al estilo "Occupy" por la represión policial de una manifestación anti-Kremlin del 6 de mayo, que tuvo lugar antes de que el presidente Vladimir Putin asumiera su nuevo mandato.

ERP