El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, instó este martes a la industria petrolera a trabajar con el gobierno de Donald Trump para promover los intereses de política exterior de Washington, especialmente en Asia y Europa, y castigar a lo que llamó "malos actores" en el escenario global.

Hablando ante ejecutivos de alto rango de las mayores petroleras del mundo y ministros de energía en Houston, Pompeo dijo que la recientemente descubierta abundancia de petróleo de esquisto y gas natural "fortalecerá nuestra mano en política exterior".

Estados Unidos ha impuesto duras sanciones en los últimos meses sobre dos importantes productores de crudo, Venezuela e Irán.

Pompeo dijo que Washington usará todas sus herramientas económicas para lidiar con la situación en Venezuela, que atraviesa por una crisis económica de varios años y donde el presidente Nicolás Maduro retiene el poder pese a que su gobierno ha sido desconocido por Estados Unidos y otros 50 países.

"Necesitamos arremangarnos y competir -facilitando la inversión, alentando a nuestros socios a comprar nuestros productos y castigando a los malos actores", dijo Pompeo.

Pompeo dijo que el auge de las exportaciones de petróleo y gas ha dado a Estados Unidos la capacidad de satisfacer una demanda de energía que antes cubría mediante rivales geopolíticos.

"No queremos que nuestros aliados europeos dependan del gas de Rusia a través del proyecto NordStream II, así como nosotros no queremos depender de los suministros de crudo de Venezuela", dijo Pompeo, refiriéndose a la expansión del gasoducto que va desde Rusia a Europa Central.