Abu Dhabi. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, pronunció un duro reproche a la política de Medio Oriente del presidente Barack Obama. Lo hizo en El Cairo,  en un discurso que se centró en ejercer la máxima presión sobre Irán y en reforzar el de Estados Unidos con los autócratas sunitas e Israel.

Al establecer su propia visión para el Medio Oriente, Pompeo describió la administración Obama como un ejemplo de lo que no debe hacerse, en referencia al histórico acuerdo nuclear con Irán, firmado por Obama en el 2015. También lo criticó por haber dejado solo al entonces presidente Hosni Mubarak durante las manifestaciones de la llamada Primavera Árabe en el 2012.

“Estados Unidos ha reafirmado su papel tradicional como una fuerza para el bien en esta región”, afirmó Pompeo ante una audiencia en la American University en El Cairo: “Hemos aprendido de nuestros errores”.

El discurso sirvió como una clara respuesta al discurso que Obama pronunció en El Cairo en el 2009, con el que extendió una rama de olivo a Irán y pidió una solución de dos estados para el conflicto israelí-palestino.

En ese discurso, Obama criticó los asentamientos de Israel y destacó la necesaria supresión de los derechos políticos por parte de las monarquías árabes.