Meseberg. El presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, anunciaron que trabajan en un acuerdo entre varios países europeos destinado a devolver a todo solicitante de asilo hacia el Estado donde fue registrado inicialmente.

Resultaba urgente respaldar a la canciller en el tema migratorio, tras el ultimátum que recibió la víspera de su ministro del Interior para que obtenga en el plazo de dos semanas resultados sobre la expulsión de migrantes sin papeles, un tema que divide a los países europeos.

“Vamos a trabajar juntos en una solución intergubernamental o multigubernamental con varios estados miembros que están concernidos y puedan regresar lo antes posible al país donde fueron registrados”, dijo Macron junto a Merkel en  rueda de prensa. La mayoría de los migrantes que llegan a Alemania o a Francia lo hacen actualmente desde Libia pasando por Italia, que debe registrarlos en la base de datos Eurodac.

Según las reglas europeas, es el país de registro el que debe en principio tratar el expediente de asilo. Sin embargo, desde la crisis migratoria del 2015, este sistema no se respeta para preservar a países como Italia, Grecia o España, principales puertas de entrada en Europa.

Presupuesto del euro

Durante la conferencia de prensa, la canciller alemana hizo mención sobre algunos otros acuerdos con Macron: “Nos comprometemos a favor de un presupuesto del euro”.

Sin embargo, el monto de ese presupuesto, una novedad histórica para el grupo euro, no está claro, y su elaboración promete ásperas discusiones entre los países involucrados.

Aprobarlo representaría una nueva etapa “en la vida de nuestra moneda común”, explicó Macron.

Merkel ha sido durante largo tiempo reticente ante esta iniciativa francesa, que Macron sostiene ardientemente para darle un empujón a la inversión y al crecimiento.

“Creo que hemos hallado la buena solución”, explicó la canciller.

Los otros 17 países de la zona euro tendrán que dar luz  verde.