Las tensiones entre México y Venezuela por un pronunciamiento más directo del gobierno nacional sobre el país sudamericano, llegaron a la Organización de Estados Americanos (OEA), donde después de un enfrentamiento entre los representantes de ambas naciones, fue concluida la sesión extraordinaria del Consejo permanente del organismo multilateral que abordó la crisis venezolana.

Por más de tres horas, los miembros de la OEA se reunieron en la sede de la Organización en Washington sin llegar a un acuerdo.

La sesión extraordinaria tuvo un tenso inicio, pues el nuevo embajador de Venezuela ante la OEA, Samuel Moncada, solicitó que dicha sesión no se realizara al considerarla como un acto grotesco de presión (...) hostil (...) con carácter intervencionista . A esta postura se sumaron las delegaciones de Nicaragua y Bolivia.

La semana pasada 14 países, entre ellos México, signaron una declaración conjunta que exhorta a Venezuela a atender de manera prioritaria la liberación de presos políticos, reconocer la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional y que se organicen elecciones. Ante ello, solicitaron dicha sesión extraordinaria en Washington DC, Estados Unidos, sede de la OEA.

Tras una hora de debatir si se llevaba a cabo la exposición, la reunión extraordinaria se celebró con 20 votos a favor y 11 en contra.

El primer embajador en hablar fue el representante de México ante la OEA, Luis Alfonso de Alba, quien sugirió la necesidad de reconstruir de la confianza en Venezuela, restituir los valores democráticos y la plena participación de todos los venezolanos en la definición de su futuro.

Asimismo advirtió que México, defensor histórico del principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados, acepta al igual que el resto de los estados representados en este Consejo deberían hacerlo que este principio no puede ni debe ser invocado para justificar o esconder alteraciones al orden democrático en el hemisferio y menos aún para eludir responsabilidades en materia de derechos humanos o de respeto al Estado de Derecho .

Defensa de la democracia

El embajador Moncada calificó de grosera la participación del grupo firmante de la declaración. El venezolano se pronunció en contra la situación particular que viven ciertos gobiernos de Estados miembros de la OEA, como Brasil, Colombia, Estados Unidos y México. Ello provocó que el embajador mexicano, Luis Alfonso de Alba, solicitara en tres ocasiones al presidente del Consejo Permanente, Patrick Andrews, un llamado de atención al diplomático venezolano, pues de lo contrario, la delegación mexicana se retiraría.

Señor presidente, yo vine a decir lo que tengo que decir; no me importa la reacción de esos países , indicó Moncada, acto seguido, el embajador Luis Alfonso de Alba se levantó de su asiento.

Moncada concluyó: Ha sido lamentable, lo que ha hecho el Gobierno de México con nosotros (...) Dentro de México ocurren cosas que son mucho más graves de las que se han comentado acá y se han ignorado (...) Nosotros pensamos que Venezuela necesita tanto un grupo de la OEA como México necesita al muro, en esa misma proporción , continuó el embajador de Venezuela dejando claro que Venezuela no necesita de la OEA como México no necesita el muro.

Señor presidente , agregó el embajador Luis Alfonso de Alba, yo debo lamentar que usted permita que este debate continúe .

ana.langner@eleconomista.mx