Ciudad de México. El gobierno de México, a través de la representación del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, participa en la 74 Asamblea General de la ONU, para debatir en torno al desarrollo sostenible, la paz y la seguridad, el cambio climático, así como la equidad de género.

María Fernanda Vidal, profesora investigadora de la escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana, consideró que la participación de México podría desarrollarse en condiciones de desigualdad (por la ausencia de AMLO) ya que las reuniones entre los mandatarios paralelas al evento para posicionar una agenda de interés común son muy importantes.

“No es que la delegación mexicana fracase, pero México siempre ha aprovechado este tipo de plataformas para marcar pautas en materia de política exterior. Sería importante que México llegara en una buena posición en miras de que ocupe un asiento en el Consejo de Seguridad”, dijo.

Armas

“México puede generar un diálogo para generar mecanismos de control, la ONU se tiene que convertir en una plataforma para México haga pública la necesidad de un debate en esta materia”, matizó Vidal.

Para Jessica de Alba Ulloa, investigadora de la Universidad Anáhuac, México debe aprovechar los foros donde se creen apoyos y sinergias (...), pues los temas del desarrollo de Centroamérica y el control de las armas son fundamentales.

“El tema del discurso del odio sí es adecuado que se ponga sobre la mesa porque puede generar crisis y violencia que no se han visto”, comentó.

“Este nuevo gobierno no está interesado en el cambio climático, su política está tremendamente dirigida hacia el desarrollo de las energías fósiles (no renovables), así que decir que es un tema fundamental es mero discurso”, acotó.