Francesco Forgione, expresidente de la Comisión Antimafia del Parlamento italiano, estima que “un país que tiene más o menos 40,000 desaparecidos no tiene solamente un problema de criminalidad organizada sino de democracia” y de relaciones entre la sociedad civil y el Estado.

En entrevista con El Economista, el veterano exlegislador, respetado a nivel internacional por su labor contra las mafias, considera que México, un país que es considerado “fallido” por algunos teóricos, “tiene que legitimar la presencia del Estado”.

Sin embargo, considera que ello “no significa la mano dura” y que el Ejército en la calle como “una política pública extendida” no resuelve otros problemas como “la exclusión social y la pobreza”.

Forgione, actualmente titular de la Libera Cathedra “Giovanni Dlacone y Paolo Borsellino” de la Alta Escuela para la Justicia, estima que se requiere dar “una respuesta integral” en la lucha contra el crimen que abarque el orden legislativo, la represión judicial pero también el aspecto social, porque es “en las áreas de exclusión social donde la criminalidad va a buscar enraizarse”.

En ese sentido, considera fundamental “golpear” a las mafias en donde más les pesa, que es en “la riqueza y los patrimonios inmobiliarios”, si se confisca ese dinero se debe de invertir “en políticas públicas”.

Por ejemplo, explica que un inmueble confiscado, en lo que en el marco jurídico mexicano se denomina “la extinción de dominio”, se destina en Italia a construir un hospital, otro se convierte en una escuela y hay predios que se transforman en “empresas o cooperativas para trabajar con jóvenes”.

A quienes consideran que México no tiene remedio, y que pasará mucho tiempo antes de que se resuelva la espiral de violencia que ha desangrado el país, señala que “se puede pacificar” pero únicamente si se crean “las condiciones sociales, culturales y de civilidad” para que las bandas delincuentes se debiliten y se conviertan “en una minoría (...) la lucha contra la mafia es una lucha compleja, es una lucha cultural”, afirma.

Autor del libro Ndrangheta. Una mafia en la sombra, entre otras obras, al ser cuestionado sobre el consejo que daría al próximo presidente de México para combatir el crimen, recomendó garantizar su “derecho al trabajo” a quienes sufren exclusión social, mediante “una buena política pública” por cuanto las personas sin empleo son carne de cañón para las organizaciones criminales y sugiere que la autonomía de una fiscalía es fundamental.

Al hablar de las lecciones que Italia puede dar a México para combatir con efectividad al crimen, señala que en su país la lucha anticrimen se basa en golpear “el corazón” del poder económico y financiero de los grupos delincuenciales tenemos y darle a esos fondos una “utilidad social”, señala.

Forgione considera importante también actualizar la legislación a nivel internacional como la Convención de Palermo y a nivel de los países para mejorar la cooperación entre los países azotados por organizaciones mafiosas como Italia y América Latina.

“Debemos comprender cómo se ha transformado sobre todo la economía y la delincuencia organizada, la política del poder (...) La crisis mundial ha cambiado la condición de los países y sus fenómenos; en el 2000 se hablaba de México y los zapatistas; hoy en día México es relacionado con el Chapo y la violencia”.