Ciudad de México. El gobierno de México fijó su postura un día después de que la Corte Suprema de Estados Unidos ordenara la reactivación del programa llamado “Quédate en México”, una política migratoria que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar en México su cita ante tribunales.

La decisión de la Corte estadounidense representa un fuerte revés para el presidente Joe Biden, pero también al Gobierno del presidente López Obrador.

Roberto Velasco, jefe de la Unidad de América del Norte, comentó que el Gobierno de México no se “posiciona sobre dicho fallo”, pero sí indicó que “la Secretaría de Relaciones Exteriores enfatiza que una decisión judicial de ese tipo no obliga a México, y que su política migratoria se diseña y se ejecuta de manera soberana”.

La aplicación del programa “Quédate en México” fue instaurado durante el gobierno del presidente Donald Trump y su ejecución fue polémica dado el giro de la política migratoria del Gobierno de López Obrador.

El cambio de inquilino de la Casa Blanca provocó la suspensión de dicho programa, pero varios gobernadores republicanos impugnaron la decisión.

Velasco informó que iniciarán un diálogo “técnico” con las autoridades estadounidenses con el fin de evaluar los escenarios que se presentan ante esta decisión judicial.

Desde la noche del martes, el Gobierno del presidente Biden mostró su insatisfacción por la decisión de la Corte Suprema.

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