A 20 días de la negociación entre Estados Unidos y México para evitar la imposición arancelaria de 5% a los productos mexicanos, Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad de las Américas de Puebla y ex Secretario de Relaciones Exteriores, consideró que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador cedió su política migratoria.

“Si lo vemos del punto de vista del compromiso del gobierno de México para evitar la imposición arancelaria, se ha cumplido el objetivo (…) pero en mi personal opinión estoy convencido de que el gobierno de México no debería haber cedido su política migratoria al grado que lo ha hecho”, opinó al ser cuestionado por la prensa sobre el resultado de la negociación en Washington.

El ex canciller destacó que a unas semanas de que venza el plazo de 45 días que los gobiernos de México y EU acordaron para que se vean resultados positivos hay otras soluciones que se pueden explorar para dar una solución más organizada y evitar la militarización en las fronteras.

“Creo que el gobierno de México debió haber buscado otra solución, todavía se puede plantear otra solución, la que estamos viendo está causando realmente que todos los principios de política exterior hacia nuestros colaboradores, amigos y hermanos de Centroamérica como los valores sobre los que se había basado nuestra política migratoria estén en este momento hechos añicos completamente. Se pueden crear condiciones que son correctas para la política migratoria mexicana y americana”, dijo.

Asimismo, precisó que hay riesgos de que los mexicanos que viven en EU en situación indocumentada sean usados y sean blanco de ataques racistas o xenófobos.

“Haber permitido ser rehenes de eso es un gran riesgo para el gobierno mexicano porque Trump simplemente y llanamente puede hacer cualquier locura, lo único que le interesa es un su proceso político de reelección”, manifestó.

Por estas razones, reiteró que el gobierno mexicano debe reconsiderar la política migratoria que está aplicando y pensar en una política en la cual se negocie con el gobierno de EU de que los recursos que ese gobierno había asignado a Centroamérica, entre 300 y 500 millones de dólares, fuera canalizado a la construcción y establecimiento de centros de procesamiento de migrantes centroamericanos que se pueden ubicar del lado mexicano en la frontera norte del país.

“Esto mandaría un mensaje muy distinto, es un mensaje de acción cooperativa entre EU, México y los países centroamericanos. Tendríamos condiciones en las cuales no estaríamos nosotros poniendo ese dinero que nos está costando y que además no lo estamos haciendo bien”.

También opinó que los mensajes de Trump son desafortunados porque da la impresión de que está obligando al gobierno mexicano a llevar a cabo una política que no está dentro de lo que quiere, lo cual le permite reflejar ante su base política electoral que es una persona efectiva. “México fortalece sus posibilidades de reelección”, concluyó.

Por su parte, el Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos en México, John Creamer, destacó que la relación bilateral no se limita al tema migratorio ya que se mantiene el dinamismo en programas de intercambio educativo y cultural.

“Compartimos una frontera, compartimos intereses económicos y tenemos lazos importantes de amistad”, reiteró tras finalizar la ceremonia del anuncio de los resultados del concurso de becas financiado en conjuntos por el Fondo de Innovación del Departamento de Estado norteamericano y de la Fundación Mary Street Jenkins.