De manera inédita, México planteó a la OEA lo que denominó como importantes desencuentros con su vecino del norte desde que Donald Trump llegara a la Casa Blanca. La mayoría de los países de la región le expresaron solidaridad.

El embajador mexicano, Luis Alfonso de Alba Góngora, dijo que las diferencias sobre seguridad, migración, comercio o cambio climático deben ser objeto de los países de la región.

Ninguno de estos problemas tiene una solución nacional o unilateral. Ningún estado, por poderoso que sea, puede pretender imponer su voluntad en contra de los principios forjados por la comunidad internacional , dijo el diplomático al dirigirse al foro hemisférico durante un Consejo Permanente de la organización.

De Alba agregó que en México compartimos la visión de que las relaciones internacionales deben basarse en el derecho, el respeto y el diálogo, y jamás en la intimidación o el uso de la fuerza .

Trump y su difícil decisión

El presidente Donald Trump mencionó que abordará con corazón la situación de 750,000 inmigrantes traídos a Estados Unidos sin autorización cuando eran niños y a los que la Casa Blanca protegió de la deportación en el 2012.

El mandatario comentó que la situación de los jóvenes amparados por un alivio migratorio conocido por sus siglas en inglés, DACA es uno de los temas más difíciles que tengo porque me parece muy duro hacer lo que ley ordena que se haga. La ley es estricta .

Durante una prolongada conferencia de prensa en la que abordó diversos temas, Trump refirió que en su búsqueda de una solución para este grupo de inmigrantes tengo que lidiar con muchos políticos y tengo que convencerlos de que lo que digo es correcto , sin precisar detalles sobre sus planes.