La directora financiera del gigante chino de las telecomunicaciones Huawei, Meng Wanzhou, compareció el martes ante un tribunal en Vancouver, Canadá, para modificar los términos de su libertad condicional, un día después de que un tribunal de Estados Unidos revelara los cargos que motivaron su solicitud de extradición.

El anuncio por parte de la administración de Donald Trump de una serie de cargos contra Meng Wanzhou y la firma que ha enfurecido a Pekín, cuyo gobierno acusó el martes a Estados Unidos de tener "fines políticos" e instó a Ottawa a liberar a su ejecutiva.

Washington acusa a Huawei y a su número 2 de espionaje industrial y violar las sanciones estadounidenses contra Irán.

Hija del fundador del grupo de telecomunicaciones, la ejecutiva compareció en Vancouver ante el juez de la Corte Suprema de Columbia Británica, William Ehrcke, para solicitar ajustes a sus términos de libertad condicional, según informes de medios que estuvieron en la sala de audiencias.

Pero el magistrado abordó primero la solicitud de extradición de Washington, transmitida oficialmente el lunes al gobierno canadiense: fijó para el 6 de marzo la audiencia en que la justicia canadiense aceptara o no seguir el pedido estadounidense, según los periodistas presentes.

Cargos contra Huawei

Además de las acusaciones contra el gigante de telecomunicaciones chino y Meng Wanzhou, el Departamento de Justicia estadounidense también inculpó a dos filiales de Huawei por robo de secretos industriales, en el caso de tecnologías móviles de la estadounidense T-Mobile.

Para los ingenieros de Huawei, la acusación se refiere al robot "Tappy", ideado por T-Mobile para reproducir un dedo humano y así probar aparatos celulares.

Las dos filiales, Huawei Device Co. Ltd. y Huawei Device Co. USA, fueron inculpadas por un total de 10 cargos por hechos que se remontan al período 2012-2014, entre los que figura una acusación de obstrucción a la justicia.

Estas inculpaciones "exponen las acciones descaradas y persistentes de Huawei para explotar a compañías e instituciones financieras estadounidenses y para amenazar al mercado global libre y justo", dijo el director del FBI, Christopher Wray.

En un comunicado enviado a la AFP, Huawei desmintió que la firma o una de sus filiales o empresas afiliadas "haya cometido las supuestas violaciones de la ley estadounidense enunciadas en cada una de las actas de acusación".

La firma asegura no tener "conocimiento de actos reprensibles por parte de Meng y está convencida de que los tribunales estadounidenses llegarán a la misma conclusión", indicó.

Extradición y despido

La detención a principios de diciembre en Vancouver de Meng Wanzhou ha provocado un fuerte sacudón diplomático.

Washington confirmó que presentaría una solicitud formal de extradición antes de la fecha límite del 30 de enero.

En lo que fue interpretado como una represalia, poco después Pekín arrestó a dos canadienses y un tribunal chino condenó a muerte a un tercero.

La crisis diplomática con Ottawa incluso ha provocado que el primer ministro canadiense Justin Trudeau despida a su embajador en China, John McCallum, debido a controvertidos comentarios sobre el procedimiento de extradición de Meng Wanzhou.

Huawei es objeto de sospechas en un creciente número de países occidentales, al punto tal que el ministro chino de Relaciones Exteriores Wang Yi denunció el viernes pasado una campaña internacional "injusta e inmoral".