Sandusky. Agentes de inmigración realizaron una de las más grandes redadas de los últimos años, al detener el martes a más de 110 trabajadores en una compañía de jardinería y paisajismo de Ohio. La operación es parte de la creciente campaña del gobierno del presidente Trump contra aquellos empleadores que contratan a personas que residen ilegalmente en Estados Unidos.

Hubo un total de 114 arrestos en dos instalaciones de la empresa Corso’s Flower & Garden Center, una en la ciudad turística de Sandusky y otra en la cercana Castalia. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas prevé que se presenten cargos penales contra Corso’s Flower & Garden Center, entre ellos usurpación de identidad y evasión de impuestos.

La redada es parte del nuevo enfoque del gobierno de Trump contra los empleadores que contratan trabajadores irregulares. Es probable que su campaña satisfaga a muchos partidarios de Trump, pero podría alejar a las industrias y compañías que dependen de la mano de obra inmigrante.

La operación fue ensayada y llevada a cabo con una eficiencia silenciosa. En la extensa instalación en Castalia —cubierta de árboles, flores y lonas de invernadero— no se vio a ningún trabajador corriendo, entre otras razones porque unos 100 agentes de diversas fuerzas de seguridad establecieron un perímetro. Se escuchó una voz en un radio que llamó la atención de los agentes sobre empleados específicos que podrían intentar huir, pero ninguno lo hizo.

Corso no contestó de momento un mensaje en busca de información sobre los países de origen de los trabajadores detenidos.