Dos soldados estadounidenses murieron ayer en una base de la OTAN en Afganistán a manos de dos hombres afganos armados, uno de ellos al parecer se trataba de un soldado y el otro era un civil, quien servía de docente de un curso en la base, afirmaron funcionarios afganos y de la OTAN.

Un funcionario local expuso que los dos efectivos asesinados eran estadounidenses. El tiroteo aumento a seis el número de soldados estadounidenses muertos en los últimos días en las bases militares o en las instalaciones del gobierno afgano.

Dos de esos soldados murieron baleados por un soldado afgano hace una semana, cuando una turba atacó una base militar de la coalición durante las protestas por la quema de ejemplares del Corán por parte de personal militar de Estados Unidos en la base aérea de Bagram; una acción que los funcionarios estadounidenses han afirmado fue accidental.

Otros dos, quienes se desempeñaban como asesores, fueron asesinados por un policía afgano en el Ministerio del Interior de Afganistán, lo que provocó que la OTAN retirara a su personal de los ministerios.

No se ha dado a conocer el motivo de los asesinatos de ayer y los funcionarios difieren en si uno o dos hombres fueron los responsables. El tiroteo se produjo horas después de que el máximo comandante de la OTAN en Afganistán, el general de la Armada, John R. Allen, decidiera permitir el regreso de algunos de los asesores de la coalición a ciertos ministerios del gobierno afgano.