Yemen dijo que su Ejército dio muerte el sábado a 21 miembros de Al Qaeda en una provincia del sur cuya ciudad principal fue tomada por militantes islamistas durante la sangrienta crisis política del país.

Nueve soldados yemeníes murieron en los enfrentamientos en la provincia de Abyan, cuya capital Zinjibar cayó en manos de combatientes islamistas el mes pasado, provocando luchas que hicieron que casi toda su población huyera.

El gigante petrolero Arabia Saudita y los países occidentales temen que el caos resultante de tales enfrentamientos pueda dar a al Qaeda un punto de apoyo dentro del empobrecido Estado de la Península Arábiga, que se extiende por las rutas de exportación petrolera.

En un comunicado enviado por mensaje de texto, el Ministerio de Defensa dijo que sus tropas habían matado a 18 "terroristas" en Zinjibar y a tres en Lawdar, otra ciudad de la provincia. El comunicado decía también que el Ejército destruyó armas y almacenes de municiones en Zinjibar.

Canales de televisión estatales señalaron que los enfrentamientos continuaban por toda la provincia y que los residentes de un área cercana a Zinjibar declararon que fuerzas del Gobierno realizaron ataques aéreos en la ciudad.

Aún antes de que estallaran las protestas hace seis meses demandando la salida del presidente Ali Abdullah Saleh, Yemen estaba agobiado por los conflictos con los separatistas en el sur y las luchas periódicas con los rebeldes chiitas en el norte.

Hace ocho días Saleh viajó a Arabia Saudita para ser sometido a cirugía por un ataque que, según funcionarios estadounidenses, lo dejó con graves quemaduras. Sus enemigos prometen que nunca regresará al poder y demandan que le ceda toda su autoridad a su vicepresidente, el presidente interino.

DOCH