Más de 140 rebeldes y miembros de las fuerzas progubernamentales murieron esta semana en combates en la ciudad de Marib, en el norte de Yemen. Más de 51 combatientes leales al gobierno murieron en los últimos cuatro días, según fuentes militares, así como 93 rebeldes hutíes también fallecieron en combates y bombardeos.

El balance fue confirmado a la AFP por fuentes médicas. De acuerdo con fuentes militares, que requirieron el anonimato, los hutíes han progresado y capturado cuatro distritos, uno en Marib y tres en Shabwa: "Tres distritos en Chabwa cayeron en unas cuantas horas", indicó una de esas fuentes.

Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, luchan por el control de la estratégica ciudad de Marib. Marib es el último bastión del gobierno en el norte de Yemen, y los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, tratan desde hace meses de apoderarse de él.

En febrero, los hutíes intensificaron sus esfuerzos para controlar esa localidad. Los enfrentamientos dejaron cientos de muertos de ambos bandos. El control de esta región rica en petróleo fortalecería la posición negociadora de los hutíes en las conversaciones de paz.

El conflicto en Yemen, un país empobrecido de la Península Arábiga, estalló en 2014 tras una ofensiva de los hutíes desde el norte. Desde entonces, el país se ha sumido en el peor desastre humanitario del mundo, según la ONU, con decenas de miles de muertes, de acuerdo con diversas ONG, y una población al borde de la hambruna.

La semana pasada, al menos 50 rebeldes y soldados progubernamentales murieron en enfrentamientos en la provincia de Al-Bayda (centro), según fuentes militares.

Mientras la ONU y Estados Unidos presionan para el fin de la guerra, los hutíes exigieron la reapertura del aeropuerto de Saná, cerrado bajo bloqueo saudí desde 2016, antes de cualquier cese del fuego o las negociaciones.

Esta semana, el diplomático sueco Hans Grundberg, nuevo enviado de Naciones Unidas para Yemen, viajó a Omán, país que desempeña un papel de mediador en el conflicto.

"Una paz duradera puede lograrse por medio de una solución negociada pacíficamente", dijo Grundberg, según un comunicado difundido el martes.