Washington. El responsable estadounidense de la explotación petrolera en el mar solicitó su retiro este lunes, anunció el organismo para el que trabaja, criticado por su laxitud en la inspección de una plataforma que naufragó el 22 de abril causando un derrame de gran magnitud.

Chris Oynes " se retirará luego de 35 años de servicio", reveló bajo solicitud de anonimato a la AFP un responsable del departamento de Asuntos interiores que dirige el servicio estadounidense de gestión de recursos mineros (MMS), al que pertenece su cargo.

Oynes ejercía esa función desde 2007. Como director asociado del MMS, tenía como tarea la de gestionar los programas de perforación petrolera y gasífera en el mar.

Su partida se produce en momentos en que el MMS se encuentra en el ojo de la tormenta. Tras la marea negra provocada por el naufragio de la plataforma Deepwater Horizon el 22 de abril, ese organismo fue acusado de portarse muy débil en la aplicación de las normas de seguridad en las plataformas en el mar y de estar muy cercano a las sociedades que debe supervisar.

Marea negra se acerca a corriente del Golfo

En tanto, el gigantesco derrame de petróleo en el Golfo de México estaría a punto de alcanzar la Corriente el Golfo, que llevaría el crudo y su contaminación hacia los cayos de Florida y su barrera de corales, dijo el lunes una experta, en base a imágenes de satélites.

Uno de los remolinos que se mueven en el frente de la Corriente del Golfo " aparece ingresando petróleo" hacia ese sistema del Atlántico, dijo Villy Kourafalou, experta en circulación oceánica de la Escuela Rosentiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami (UM).

"Según imágenes de satélite del centro de observación remota (CSTARS) de la Universidad de Miami" es altamente posible que el petróleo ingrese en la Corriente del Golfo y en pocos días llegue al sur de la península de Florida, afirmó.

Hay dos remolinos en el frente de la Corriente del Golfo, uno al norte y otro al este, explicó Kourafalou. Si el movimiento del remolino norte se mantiene como hasta ahora, "ciertamente la Corriente va a ingresar petróleo y lo va a mover hacia el sur", dijo la experta.

Pero de momento, la Guardia Costera estadounidense que está haciendo una seguimiento de la situación dijo que "en este momento no hay petróleo" en esa corriente.

" Puede haber algunos bordes del derrame acercándose a la Corriente del Golfo, pero no ha ingresado" petróleo a esa circulación, dijo Mary Landry, comandante de la Guardia Costera en Nueva Orleans (Luisiana), frente a cuyas costas se concentra el desastre ecológico.

Landry dijo que la Guardia Costera junto a la agencia oceanográfica y meteorológica estadounidense (NOAA) y autoridades de Florida están "vigilando con mucha atención" a la Corriente del Golfo para ver su incidencia en el derrame.

"Hay muchos factores en juego, especialmente la evolución de los remolinos alrededor de la Corriente" consideró la experta Kourafalou.

"Esos remolinos son elementos de recirculación que pueden tener un papel importante en el transporte de materiales, ya se huevos de peces, nutrientes o contaminantes", agregó.

Imágenes de satélite tomadas el sábado y procesadas por un laboratorio de la NASA muestran que la marea negra estaría por ingresar en la famosa corriente, publicó este lunes The Miami Herald.

Expertos oceanógrafos afirman que una vez que el petróleo ingrese a la Corriente del Golfo podría demorar cerca de una semana en llegar a los cayos y el sur de Florida, con un devastador impacto para el medioambiente y el turismo.

"Es una Corriente rápida, con una velocidad que puede llegar a los 7 km/h, que es muy rápido en el océano", dijo Steven Morey, investigador científico del Centro de Estudios de Predicción Oceánica y Atmosférica (COAPS), de la Universidad del Estado de Florida (FSU).

"Podría llevar petróleo bastante rápido, en días, a los cayos", comentó.

La extensa línea de islas o cayos, que descienden frente a la costa atlántica de la península y culminan en el mítico Key West (Cayo Hueso), en aguas del Golfo de México, representan uno de los principales atractivos turísticos y naturales de Estados Unidos.

El derrame de petróleo y los disolventes que se utilizan para evitar que llegue a las costas podrían tener efectos tóxicos sobre la barrera de coral del sur de Florida, que se extiende más allá de Key West, la más grande del país y la tercera más extensa del mundo.

Florida es considerado como uno de los mayores destinos turísticos del mundo, con un total de 80 millones de visitantes en 2009, que dejaron ingresos anuales al estado por más de 60.000 millones de dólares.

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