Bankgkok.- Manifestantes antigubernamentales que han estado acampando en el norte de Bangkok recogieron sus tiendas y marcharon el lunes hacia el centro de la capital tailandesa, tratando de aunar esfuerzos para derrocar a la primera ministra Yingluck Shinawatra, un día después de unas elecciones con incidentes.

Algunos se sumaban a pie al líder de la protesta, Suthep Thaugsuban, y otros iban en coches y camiones, mientras el conflicto político tailandés parece no dar muestras de acabar.

Otros rodeaban un edificio público en el norte de Bangkok en el que Yingluck y dos ministros mantenían una reunión. No entraron en el edificio y no estaba claro si la primera ministra seguía allí.

Los manifestantes cerraron los campamentos de dos de siete grandes intersecciones que los seguidores de Suthep han bloqueado desde mediados de enero, en Victory Monument y Lat Phrao, y se dirigían al centro de la ciudad.

Un tercer campamento de un grupo aliado en un enorme complejo administrativo del Gobierno también podría levantarse.

Suthep dijo el domingo que se hacía por motivos de seguridad, pero también podría ser porque su número está descendiendo. Reuters calculó el número de los participantes en la marcha en unos 3,000, y otros cientos rodeaban la oficina del Gobierno.

"El movimiento de Suthep se está desmoronando, pero todavía tiene muchos seguidores invisibles", dijo Chris Baker, un prominente investigador e historiador de Tailandia.

"Las negociaciones son necesarias porque ambas partes evitarían cualquier confrontación directa a la luz pública. El grupo de presión empresarial debería reanudar sus esfuerzos por hacer de intermediario", agregó.

Los seguidores de Suthep en la marcha no dieron muestras de desmoronamiento mientras ondeaban banderas.

Los manifestantes bloquearon el voto en un quinto de las circunscripciones del país el domingo, diciendo que Yingluck debe dimitir y dar paso a un "consejo del pueblo" para reorganizar el sistema político que dicen que es rehén de su hermano millonario y anterior primer ministro, Thaksin Shinawatra.

Las elecciones, boicoteadas por el principal partido de la oposición, darían previsiblemente la victoria a Yingluck y, siendo la votación pacífica en el norte y el noreste, los seguidores de Yingluck reclamarán sin duda un mandato legítimo.

Pero es poco probable que los comicios cambien el statu quo disfuncional de un país popular para los turistas e inversores que ya ha sufrido ocho años de polarización y agitación por un enfrentamiento de la clase media de Bangkok y los seguidores de la monarquía frente a los pobres y los seguidores de los Shinawatras, principalmente en el ámbito rural.

Las elecciones fueron pacíficas, aparte de unos pocos altercados, sin repetirse el caos del día previo, cuando los seguidores y los opositores de Yingluck se enfrentaron en el norte de Bangkok. Siete personas resultaron heridas por disparos o explosiones.

Los manifestantes vienen protestando desde noviembre en la capital para tratar de derrocar a Yingluck. Quieren que se reescriban las leyes electorales antes de que se celebren comicios y han prometido continuar con las protestas.

"Estoy seguro de que estas elecciones no llevarán a la formación de un nuevo Gobierno", dijo Suthep a sus seguidores el domingo a última hora.

Podrían pasar semanas antes de que se asignen los escaños parlamentarios, de modo que Yingluck seguirá siendo una líder sin autoridad, incapaz de aprobar cualquier nuevo gasto del Gobierno.

mfh