Washington. Varios miles de manifestantes, 4,000 según los organizadores, se congregaron ante las rejas de la Casa Blanca en Washington para reclamar al gobierno de Estados Unidos que "detenga la masacre en Siria .

Los manifestantes, que pertenecen en gran parte a la comunidad siria que vive en Estados Unidos, recuerdan así el primer aniversario de la sublevación reprimida de forma sanguinaria por el régimen de Bashar al Asad.

Abu Ramy, uno de los manifestantes, mostraba un poster del presidente estadounidense, Barack Obama, sobre el que estaba escrito "Vidas sirias están en sus manos".

Ramy expresó su enojo contra el gobierno de Estados Unidos por negarse a intervenir militarmente en Siria, lo que estima, "da luz verde a Asad para continuar su masacre".

"Queremos que el mundo haga más, no puede quedarse con las manos cruzadas y mirando cómo masacran a la gente", explicó Basel al Char, uno de los organizadores de la asociación Militares por una Siria Libre, quien estimó que "el lugar de Bashar al Asad está en La Haya", sede de la Corte Penal Internacional.

Varios manifestantes llevaban puestas camisetas sobre las que se leía "Yo sueño con una Siria libre", o "Ya no tenemos miedo".

Agitando numerosas banderas sirias con tres estrellas rojas y bandas verdes, blanco y negro, los manifestantes gritaban una y otra vez "Bashar debe partir" y "¡SOS, SOS!".

Desde que comenzó la revuelta el 15 de marzo de 2011, más de 9,000 personas, en su mayoría civiles, murieron en Siria, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).