Hong Kong. Muchos manifestantes en Hong Kong blindan su rastro digital, desactivando la geolocalización de sus teléfonos celulares, pagando el metro en efectivo o limpiando sus redes sociales, para evitar posibles acciones judiciales en su contra.

Durante los peores disturbios en décadas en Hong Kong, la policía utilizó el miércoles balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que protestan contra una ley que prevé autorizar las extradiciones hacia la China continental.

Para Ben, un oficinista de 25 años con máscara, la ley de extradición destruirá las libertades públicas. “Aunque no hacemos nada radical, como hablar de China en línea, con esta vigilancia pueden detectarnos”, explica.

En las protestas de los últimos días, muchos participantes llevaban máscara, lentes, cascos o gorras, para protegerse de los gases y las balas, pero también para no poder ser identificados fácilmente.

Los que aceptaron hablar con la agencia de noticias AFP, con el rostro tapado, también explicaron que desactivaron la geolocalización de sus teléfonos celulares, reforzaron la protección de sus datos personales en sus aparatos y borraron conversaciones.

Las colas de espera se hicieron últimamente más largas en las máquinas de distribución de billetes de transporte porque la gente paga en efectivo, en lugar de utilizar la omnipresente tarjeta Octopus, cuyo rastro se sigue fácilmente.

Hong Kong tiene cierta autonomía y goza de libertades que no existen en China continental, pero la omnipresente e invasora tecnología de vigilancia china, que utiliza métodos de reconocimiento facial, ha hecho que los hongkoneses sean más prudentes, considera Bruce Lui, conferenciante en periodismo en la Universidad Bautista de Hong Kong.

“La seguridad del Estado se ha convertido en un tema candente para Hong Kong respecto a China”, afirma.

El cuerpo legislativo de Hong Kong canceló el debate por el resto de la semana sobre el polémico proyecto de ley que, de aprobarse, permitiría las extradiciones a China continental desde Hong Kong.

Por lo pronto, habrá que esperar.