Madrid. El plan del Ministerio de Sanidad para combatir el coronavirus fue rechazado en la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) por Madrid, Cataluña y las autonomías presididas por el PP (Galicia, Andalucía, y Ceuta), salvo Murcia, que se ha abstenido, y Castilla y León, que ha votado a favor.

Dado que la orden no ha sido aprobada por consenso en la reunión,  desde la Comunidad de Madrid aseguran que esta no tiene validez. “No ha existido consenso, jurídicamente (la orden de Sanidad) no es válida”, comentó el consejero de Sanidad de la región, Enrique Ruiz Escudero. Sin embargo, Illa advirtió  que será publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en los próximos días y por tanto todas las regiones deben acatarla.

El plan elaborado por Salvador Illa, que pretende establecer unos parámetros a partir de los cuales se impondrían medidas restrictivas para la movilidad en ciudades de más de 100,000 habitantes, solo ha contado con el respaldo de las comunidades donde gobierna el PSOE y País Vasco.

Reclamos de Madrid

El día de ayer 30 de septiembre, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid reclamaba que la propuesta de Sanidad contara con criterios técnicos, científicos y legales “objetivos y claros” para todas las autonomías a la hora de confinar municipios, pero que no se ciñera “solo a los tres indicadores conocidos en las últimas horas”.

El plan de Illa recoge que en una ciudad de más de 100,000 habitantes se impondrán restricciones a la movilidad si hay una tasa de contagio acumulado en los últimos 14 días de más de 500 casos por cada 100,000 habitantes, una tasa de positividad superior a 10% en pruebas PCR y una saturación en salas de terapia intensiva mayor a 35% en la región en la que se encuentren.

La presidente de la Comunidad de Madrid Pilar Díaz Ayuso ha dado muestras de incapacidad para manejar la crisis de la pandemia. Ha optado por politizar la crisis sanitaria. Los resultados hablan por sí solos.