El presidente Donald Trump señaló su disposición para considerar lo que el presidente francés, Emmanuel Macron, llamó “un nuevo acuerdo con Irán” que abordaría las deficiencias en el actual pacto nuclear internacional.

Trump sonaba más opuesto que nunca al acuerdo que prometió cancelarlo cuando era candidato, describiéndolo como “ridículo y demencial” pero sugirió que está buscando uno con cimientos sólidos, porque el de ahora tiene cimientos “decadentes”.

También parecía amenazar con un ataque militar si Irán amenazaba a Estados Unidos.

“Si Irán nos amenaza de alguna manera, pagará un precio que pocos países han pagado alguna vez, ¿ok?”, dijo mientras criticaba los miles de millones de dólares que, comentó, Estados Unidos ha desperdiciado en guerras en Medio Oriente.

“Nos hemos gastado 7 billones de dólares en Oriente y no hemos obtenido nada. Y esto va a cambiar. El acuerdo con Irán, por ejemplo, es un mal acuerdo”.

“Nadie sabe lo que voy a hacer el día 12”, dijo Trump.

Esa es la fecha límite para que Trump decida si se retira efectivamente del pacto del 2015 entre Irán y las seis potencias mundiales.

“Ya veremos”, dijo Trump durante una conferencia de prensa en el Salón Este de la Casa Blanca que también cubrió los eventos en Siria y Corea del Norte.

“Me gustaría que nos comprometiésemos (al acuerdo) hacerlo durante las próximas semanas y meses”, dijo el presidente francés. Lo que propuso, esencialmente, fue ampliar los términos del acuerdo para que incluya también “la actividad balística” de Irán y sus acciones en países como Yemen, Irak, Siria o Líbano.

Macron también busca convertir en permanente la exención que Trump concedió a la Unión Europea para librarla temporalmente de sus aranceles al acero y el aluminio, y que expira el 1 de mayo. No está claro si Macron recibió garantías de su homólogo sobre ese tema, aunque Trump dijo que todo sería más fácil si la negociación fuera bilateral con Francia y no con la UE, cuyas barreras comerciales tachó de “inaceptables”.

“Es un honor llamarle mi amigo”,  le dijo Trump a Macron en una visita plagada de gestos de amistad, unos más ortodoxos que otros.

El líder francés le dio un beso en la mejilla al estadounidense durante la conferencia de prensa, poco después de que Trump incendiara las redes sociales al quitarle la pelusa del hombro a Macron, para que estuviera “perfecto”.