El presidente de Francia, Emmanuel Macron, emitió un apasionado discurso llamando al multilateralismo y al compromiso de Estados Unidos con el mundo, diciendo que el país es “una parte esencial de nuestra confianza en el futuro”.

En medio de un entorno de sobriedad como lo es el Capitolio, ante senadores y representantes, Macron recibió frecuentes ovaciones y aplausos, recordó la larga historia de las relaciones entre Estados Unidos y Francia, y señaló los vínculos culturales desde la democracia y la libertad hasta los derechos humanos y civiles; la literatura, el jazz y el movimiento #MeToo.

Sin embargo, Macron recordó los retos comunes al advertir que “éste es un momento de determinación y coraje porque lo que valoramos está en juego, lo que amamos está en peligro, no tenemos más remedio que prevalecer. Y juntos prevaleceremos”.

Macron expresó su esperanza de que Estados Unidos regrese al acuerdo climático de París porque, para él, el desacuerdo es “a corto plazo” porque a la larga “enfrentaremos los mismos problemas”.

Uno de los temas que Macron destacó en su discurso fue el anatema favorito de Trump: el multilateralismo.

El presidente francés llamó a Estados Unidos a rechazar el nacionalismo y el aislacionismo para lanzar una nueva era de liderazgo y seguridad en el siglo XXI. Mirando a los congresistas, Macron les advirtió que instituciones que Estados Unidos “construyó” después de la Segunda Guerra, como la ONU y la OTAN, podrían quedar destruidas si no trabajan juntos Francia y Estados Unidos.

Los congresistas se pusieron de pie para aplaudirlo cuando mencionó que “Irán nunca tendrá armas atómicas, ni ahora, ni en cinco años, ni en 10 años... nunca”.

Durante poco más de una hora y en inglés, Macron comentó que las guerras comerciales producen incrementos en los precios y pérdidas de empleo. “No es consistente con nuestra misión, ni con nuestra historia ni con nuestro compromiso con la seguridad global”, comentó el francés.